Carmelo Ríos: Nadie va a cobrar más que el alcalde

Enfatizando en una política de “cero tolerancia a cualquier violación de interacción humana”, uno de los candidatos por el Partido Nuevo Progresista a la alcaldía de Guaynabo, para suceder al saliente Héctor O’Neill, habló sobre su plan para el municipio, enfocado en los servicios y el desarrollo del turismo y los deportes

Por David Cordero
Carmelo Ríos: Nadie va a cobrar más que el alcalde

¿Por qué dejaría un cargo como senador por el Distrito de Bayamón y portavoz de la mayoría por el puesto de alcalde de Guaynabo si alcanzara la victoria?

—Esta es una oportunidad que yo no busqué, es una oportunidad que se dio a raíz de la renuncia del alcalde O’Neill. En el Senado yo manejo asuntos abstractos, manejo leyes, política pública, y, cuando uno está en el servicio público, uno va evolucionando. Esto es algo totalmente diferente a lo que yo he hecho hasta ahora, no solamente la política pública que uno piensa, sino la que puedes ejecutar. Es bien retador, porque también es un canvas nuevo donde puedes dibujar y pintar esperanzas y hacer cosas que a veces las has pensado pero no las puedes palpar. Así que es algo que yo miro como una oportunidad para la cual me he preparado desde niño aquí en Guaynabo, las experiencias vividas, conociendo las necesidades de la gente, pero, sobre todo, es una oportunidad que yo creo que Guaynabo necesitaba para poder llegar al próximo nivel.

¿Cómo planifica enfrentar el recorte directo a Guaynabo en el presupuesto del país y los efectos de la crisis económica?

—Guaynabo es un municipio que no tiene déficit. Las finanzas se han manejado muy bien para efectos de lo que es la operación. Todos los municipios van a tener que hacer ajustes. Dentro de las cosas que vamos a atender este primer año y medio en lo que asimilamos el impacto, es no construir, sino dar servicios. Tenemos la plataforma de rotondas y yo no pretendo construir más rotondas.

¿Tomará acción respecto a la nómina de confianza que ronda los $3 millones de dólares?

—Una de las cosas que vamos a hacer desde el saque es el ajuste de los sueldos de confianza. Son sueldos que realmente no reflejan lo que es o lo que debería ser en estos momentos el reto de hacer más con menos. Nadie va a ganar más que el alcalde. Es ilógico que la persona que tiene mayor responsabilidad no sea el salario más alto del municipio. Va a haber recortes en la transportación. Ahora mismo hay unas guaguas que van a ser revisadas y los jefes de agencia —con excepción de tres que tienen un rol muy dinámico 24/7— van a tener que dejar sus vehículos en el área de trabajo, versus lo que tenemos ahora, que se los llevan.

¿Calificaría de “justos” los sueldos actuales?

—No reflejan la realidad de lo que están viviendo los empleados municipales. El decir que eso creó una crisis económica en Guaynabo no es tampoco justo, pero sí tenemos una disparidad muy grande entre los que están abajo, que hacen un trabajo duro, versus los que están arriba y toman decisiones difíciles y trabajan 24 horas a veces corridas. […] Vamos a poder ajustarnos, ajustarnos a la realidad del Guaynabo de hoy, que no está en déficit, pero no son recursos ilimitados tampoco.

¿Cómo se diferenciaría su trabajo administrativo versus el trabajo del saliente alcalde Héctor O’Neill?

—Yo traigo en mi bagaje una experiencia de mi primer trabajo en la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales, en donde mi labor era asesorar alcaldes. Después trabajé en un bufete privado asesorando a alcaldes. Yo sé lo que hay que hacer porque lo he vivido y he estudiado eso. He visto a alcaldes equivocarse y he visto a alcaldes progresar con decisiones acertadas. Yo voy a coger las buenas y las voy a traer a Guaynabo. Yo no vengo a improvisar. Yo sé tomar decisiones y sé asumir responsabilidades. Sé reconocer cuándo hay visiones diferentes y poder convivir con ellas, y un alcalde tiene que tener eso.

¿Qué hará para garantizar un ambiente de respeto hacia la mujer y entre los empleados del Municipio de Guaynabo?

—Primero vamos a respetar el sistema de méritos y vamos a tener igual paga por igual trabajo. Eso ya de por sí envía un mensaje muy poderoso de que no importa tu género ni tu preferencia, vas a tener una oportunidad igual que cualquier otra persona. Vamos a establecer los protocolos que ya existen y protocolos estrictos, una política de cero tolerancia a cualquier violación de interacción humana, hostigamiento, abuso, agresión. Si establecemos esas reglas desde el principio, podemos, entonces, tener un ambiente social de personas que convivan, pero las reglas tienen que estar claras para todo el mundo. No pueden ser para unos sí y para otros no.

El excandidato a la alcaldía de Guaynabo por el Partido Popular Democrático (PPD), Ricardo ‘Richie’ Vicéns se refirió a usted como “Héctor O’Neill parte dos”. ¿En qué se diferencia o cuáles son sus similitudes con el saliente alcalde?

—Yo me diferencio en que yo soy hijo de Carmelo y Lidia, hermano de Rubén y Omar, papá de Daniela y esposo de Aida, vamos empezar por esa. La segunda, el señor Vicéns no me conoce ni yo lo conozco a él, yo soy de Guaynabo toda mi vida, como él no me conoce me toca entonces explicarle. Yo soy muy diferente a cualquier otra persona como lo somos todos, yo creo en un concepto de alianza y creo en un concepto de diálogo directo, de decirnos la verdad, de dejar un poco atrás la demagogia a la cual él está acostumbrado, de poder atender las cosas y crecernos en la época difícil. Yo no soy un candidato y no seré un alcalde que solamente soy bueno cuando el partido o la posición esté ahí, yo asumiré retos, riesgos y con la capacidad y la educación y la historia de vida, tomaré decisiones a favor de mi gente, de todos, no me encajonaré en un asunto político-partidista, y eso nos hace grande o nos hace débiles. Aquellos que solamente atacan políticamente están destinados a no crecer. Yo crecí con Guaynabo, ahora espero que Guaynabo crezca conmigo.

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