Más que generosa la nómina de Guaynabo

Metro supo que a la plana mayor de la administración municipal, además de darle onerosos sueldos, también se le cubre el pago por uso de celulares, carros y hasta gasolina

Por Aiola Virella

El entendido de que el Municipio de Guaynabo es uno de los mejores administrados en Puerto Rico se hizo agua la semana pasada cuando la contralora publicó una auditoría con señalamientos de otorgación de contratos sin subastas, fraccionamiento de obras y cotizaciones falsas, entre otros. A lo que se sumó la denuncia de que, ante el nuevo escenario fiscal, la administración municipal guaynabeña recortará los bonos de Navidad y verano de los empleados, además de que ahora estos pagarían parte del plan médico.

Ante estos vientos, Metro indagó sobre los gastos administrativos del ayuntamiento y encontró lo que podría calificarse de una generosa nómina de confianza, incluso en una empresa privada altamente lucrativa. Los altos funcionarios de Guaynabo cuentan con salarios comparables —o superiores— a los de los jefes de agencia del Gobierno central y jueces. El exalcalde Héctor O’Neill no devengaba salario por estar acogido al Sistema de Retiro.

De la información que este diario pudo obtener mediante diversas fuentes se desprende que la nómina de los directores de dependencias municipales en Guaynabo ronda los $3 millones anuales. Además, todos los jefes de dependencia cuentan con guaguas tipo Yukón o un estipendio para automóvil y celulares pagados con fondos municipales. La gasolina es dispensada por el propio municipio.

El salario más alto de los directivos municipales es el de la vicealcaldesa, Aurialis Lozada Centeno, quien en la actualidad funge como alcaldesa interina. Esta tiene un salario anual de $171,678. El administrador municipal y el director de operaciones tienen salarios de $152,912 cada uno.

En Puerto Rico, los alcaldes que más ganan tienen salarios de entre $120,000 y $125,000. Es decir, que los directivos en Guaynabo devengan más que —por ejemplo— la alcaldesa de San Juan.

El alcalde cuenta con seis ayudantes especiales que devengan sueldos anuales que van desde poco más de $69,000 hasta poco más de $95,000.

Los directores de Procesos Electrónicos y Finanzas ganan $133,490 anuales, respectivamente. La plaza de director de Desarrollo Económico —que ahora mismo está vacante— tiene un salario asignado de $113,490. El director de Recursos Humanos gana $123,212; el director de Transportación y Mantenimiento devenga $113,850; el de Asuntos Legales tiene un sueldo de $107,042, y el de Planificación, $109,642.

En el caso del director de Gerencia y Presupuesto, el salario es de $100,818, mientras que el director de Protocolo y Calendario gana $101,562. El director de Instalaciones Forestales está en $113,905; el de Obras Públicas, en $115,630, y el de Recreación y Deportes, $113,106.

El Comisionado de la Policía Municipal de Guaynabo tiene un salario asignado de $101,578 y el Secretario Municipal $100,818.

Por debajo pero cerca de los $100,000 están el director de Manejo de Emergencias con $80,945; el director de Permisos con $89,602; el director de Servicios a la Familia con $85,290; el director del Programa de Envejecientes, $85,000, y el subdirector de Operaciones, $87,395.

Por los pasados años el Municipio ha reclamado superávits que rondan los $11 millones en un presupuesto de unos $170 millones. De hecho, la semana pasada, el exalcalde Héctor O’Neill rompió su silencio para defenderse de los señalamientos de la Oficina de la Contralora, pues dijo no permitiría que se manchara la labor administrativa que hizo en el ayuntamiento ni el trabajo de los empleados de Guaynabo.

De cara al nuevo año fiscal se hacen ajustes para asimilar el golpe de la pérdida de los subsidios del fondo general del Gobierno central, así como el impacto de la situación con el Banco Gubernamental de Fomento. Ha rondado el número de un impacto cercano a los $8 millones, lo que reduciría el superávit del municipio en más del 73 %. De ahí las denuncias del Partido Popular Democrático sobre los recortes a beneficios de los empleados municipales. Habrá que ver si esos ajustes alcanzan a la plana mayor del municipio con salarios de oro o si la persona que ocupe la vacante en la alcaldía hará ajustes en la generosa estructura gerencial de Guaynabo. Metro solicitó una reacción de la vicealcaldesa, pero esta nunca fue contestada.

Loading...
Revisa el siguiente artículo