El ejemplo clásico que mejor ilustra la sensibilidad dental es sin duda el consumo de mantecado. Nada peor que tener deseos de un helado en medio del terrible calor de verano y recibir el impacto del frío en los dientes que te obliga a cerrar los ojos y aguantar la sensación hasta que pase, con la esperanza de poder disfrutarlo.

 

La sensibilidad dental no es otra cosa que el desgaste del esmalte y la dentina de los dientes. Cuando eso ocurre, cualquier cambio en temperatura que haya en la boca, ya sea frío o caliente, se siente fuerte dentro del diente. Dicha sensibilidad es la reacción de los nervios que están dentro del diente, expuestos por el desgaste la porosidad.

 

“Normalmente cuando el diente está sano hay dos capas antes de llegar donde está el nervio, así que esas dos capas protegen y la persona se supone que pueda comer cosas frías y calientes y no le moleste, porque tiene el esmalte, después tiene la dentina y eso protege”, explicó el cirujano-dentista Noel Aymat.

 

“Cuando hay algo que afecta esas dos capas, ahí es que la sensación de frío puede llegar hasta el nervio”, añadió el doctor.

 

Principalmente, son los alimentos y jugos cítricos como la china y el limón, los que provocan erosión en los minerales del esmalte, lo que a su vez provoca el desgaste. Este tipo de alimentos también puede causar porosidad dental, huecos diminutos que exponen el nervio. También los refrescos y los alimentos o bebidas ácidas afectan el esmalte dental.

 

A veces ocurre por el cepillado, debido a que la persona se cepilla muy fuerte o con un cepillo muy fuerte y entonces eso produce abrasión, es decir que mecánicamente la persona guaya o lija el diente y eso afecta el esmalte, indicó Aymat.

 

La buena noticia es que la sensibilidad dental se puede corregir y el esmalte se puede restaurar.

 

“Hay pastas de dientes para la sensibilidad, hay tipos de enjuague bucal y medicamentos. Esas pastas lo que hacen es que producen un cambio químico en esos tubitos que componen el esmalte, los sellan y al provocar que se sellen esos tubitos, pues el cambio de temperatura el nervio no lo puede percibir, eso es una manera de hacerlo”, explicó el dentista.

En este renglón, la pasta más reconocida es Sensodyne, pues es recomendada por los dentistas para los dientes sensibles. Para que tenga una idea, nueve de cada diez dentistas la recomiendan para sus pacientes con dientes sensibles.

 

¿Por qué usar Sensodyne Deep Clean?

 

Sensodyne está especialmente formulado para aliviar la sensibilidad. Cuando el esmalte se desgastan o las encías retroceden, la dentina debajo se expone. Esto puede conducir a dolor de sensibilidad, por ejemplo, con bebidas calientes y frías.

 

Deep Clean trabaja dentro del diente para ayudar a calmar los nervios durante 24 horas y deja una sensación duradera de frescura con tecnología de espuma.

 

Aunque la sensibilidad dental es más común entre los 20 y 50 años, la realidad es que incluso los niños pueden sufrir de sensibilidad dental.

 

“Le puede pasar a los dientes permanentes y a los que llamaos ‘dientes de leche’, o sea que a los niños también le pueden pasar”, apuntó Aymat.

 

La clave, por supuesto, es la dieta. Para evitar el daño al esmalte dental, se recomienda una dieta balanceada y un cepillado de dientes adecuado.

 

Técnica adecuada para cepillarse los dientes

  1. Coloque el cepillo de dientes formando un ángulo de 45° con las encías.
  2. Mueva el cepillo adelante y atrás suavemente con movimientos cortos que cubran los dientes por completo.
  3. Cepille los dientes por las superficies exteriores, las interiores y las de masticar.

 

Loading...
Revisa el siguiente artículo