Revés en el tribunal para la planta de concreto en terrenos del aeropuerto

No podrá operar hasta que tenga los permisos requeridos por ley, al tiempo que la parte demandante presentará oposición y argumentos en las agencias.

Por David Cordero

Una planta de hormigón que fue instalada en los predios del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, administrados por la empresa Aerostar Airport Holdings, no podrá operar hasta que cuente con los permisos correspondientes por ley, según se acordó hoy en una vista de seguimiento en el Tribunal de Primera Instancia de Carolina.

“Finalmente se logró un acuerdo donde la parte demandada se comprometió a no volver a levantar ni usar ni poner en operación la planta hasta tanto no tenga todos los permisos requeridos en ley y que entonces nos notificarían a nosotros cinco días laborales antes de ponerla en operación”,explicó el licenciado Wilfredo Vázquez, abogado de la empresa matriz de Carolina Sky Caterers Corporation y Cargo ServicesCorporation –la parte demandante–, en entrevista con Metro.

Aunque la planta ya estaba instalada en su totalidad, sin los permisos ambientales y de uso de terrenos correspondientes –como Declaración de Impacto Ambiental–, el equipo se comenzó a desmontar ayer, un día antes de la vista que se celebró hoy en el tribunal. En el acuerdo al que se llegó hoy, quedó establecido que el equipo no se montará nuevamente hasta que la planta no cuente con los permisos.

“Ahora la pelea se traslada al a las agencias administrativas. Vamos a comparecer a todas las agencias concernientes, que tienen que emitir los permisos que requiere este tipo de operación, para presentar nuestra oposición y los planteamientos correspondientes”, aseguró el licenciado.

La parte demandante argumentó que la planta de hormigón pone en peligro la salud pública y delicada zona del Estuario de la Bahía de San Juan, además de que afectaría la operación de instalaciones aledañas.

De acuerdo al licenciado, la denuncia se llevará ahora hasta la Oficina de Gerencia de Permisos estatal, la Oficina Municipal de Servicios Urbanísticos de Carolina, la Junta de Calidad Ambiental y ante la Junta de Planificación. Según Vázquez, la construcción de la planta no sólo necesitaría los permisos, sino que sería necesario una reclasificación del terreno.

“Entendemos que se requiere una variación en la zonificación de ese terreno, porque ese terreno tiene una clasificación dotacional y para una planta dosificadora de hormigón se requiere una clasificación industrial pesado y habría que reclasificar para entonces poder establecer esa operación ahí”, indicó el abogado.

Ese proceso –entre otras cosas– conllevaría vistas públicas, participación de todas las personas afectadas y notificación a los colindantes de la zona afectada.

De acuerdo a la denuncia, la ubicación y construcción de la planta violenta las siguientes leyes y reglamentos:

  • Ley Sobre Política Pública Ambiental
  • Reglamento Conjunto para Obras de Construcción y Usos de Terrenos y Reglamento de Ordenación número 1 del Municipio Autónomo de Carolina
  • Reglamento Para el Control de la Erosión y Prevención de la Sedimentación en Puerto Rico

“Nosotros nos percatamos de esto al principio del mes de mayo, cuando vimos que estaban acondicionando el terreno y preparándolo para levantar la planta y de momento la levantaron en un término relativamente corto de tiempo”, explicó Vázquez.

La demanda fue presentada contra la Autoridad de Puertos –agencia a la que pertenecen los terrenos en donde está ubicada la planta–, la compañía Aerostar Airport Holdings, quien opera el aeropuerto internacional y administra los predios–, y la empresa McCarthy Improvement, compañía que levantó la planta de hormigón.

Metro visitó los terrenos y pudo constatar la construcción de la planta. En las imágenes a continuación, se puede observar la planta instalada –antes de que se desmontara parte de equipo– y las imágenes tomadas hoy por Metro.

“La referida planta dosificado de hormigón se ha construido en la Avenida José A. (Tony) Santana, a pasos de la cocina industrial donde Sky Caterers confecciona los alimentos para las aerolíneas que usan el AILMM y justo al lado de uno de los edificios de almacén y carga que opera Cargo Service”, denunciaron en una carta dirigida a la Junta de Planificación.

“Además, el predio donde se hah erigido la misma, colinda con el Estuario de la Bahía de San Juan, hábitat ecológico sensitivo y protegido. Ante esta situación, Sky Caterers y Cargo Services se oponen a la ubicación, construcción y operación de la referida planta de hormigón, máxime ante el incumplimiento craso con todos los requisitos de permisos y evaluaciones ambientales”, puntualizaron.

“Ya tenemos una experiencia previa donde en esos mismos predios se había levantado otra planta de hormigón alrededor de 10 años atrás y había comenzado sus operaciones sin los correspondientes permisos ni evaluaciones ambientales necesarias y en esta ocasión se volvió a repetir la misma historia”, indicó Vázquez, añadiendo que como parte de los procesos de permisos, debe existir un proceso de notificación a personas y predios colindantes. “Nosotros en ningún momento hemos recibido ningún tipo de notificación”, aseguró Vázquez.

“Todas las aerolíneas que utilizan el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, las comidas que sirven a bordo de sus aeronaves, nosotros la producimos. Por eso para nosotros es importantísimo que no haya ningún tipo de contaminante, ni en el exterior como en el interior de nuestra cocina”, explicó el abogado de Sky Caterers y Cargo Services.

Precisamente ayer, la Unión de Trabajadores Aeroportuarios (UTA) anunció su oposición a la construcción de la concretera en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín.

El presidente del sindicado, Juan A. Santana Pizarro, sostuvo que colocar en un área de alta densidad y circulación de personas una concretera provocará un daño ambiental y a la salud pública.

“Solicitamos a las agencias federales y estatales pertinentes que no le concedan los permisos para operar”, indicó Santana Pizarro, de acuerdo a Inter News Services.

Apuntó además que una concretera no debe estar ubicada en un aeropuerto, sino en un lugar apartado para que no afecte a las personas que circulen por sus alrededores.

“Todos sabemos el alto nivel de contaminación del aire y cuerpos de agua cercanos a este tipo de industria”, recalcó el sindicalista.

Metro se comunicó con la compañía McCarthy Improvement, aunque al momento ningún representante de la empresa estuvo disponible para reaccionar a la demanda, hasta el próximo lunes, 5 de junio.

Loading...
Revisa el siguiente artículo