Mixta la recepción al aumento de salario mínimo en Gobierno

El primer ejecutivo Ricardo Rosselló Nevares destacó que la aspiración de su gobierno es subir el salario mínimo a los empleados públicos a $10 la hora.

Por Miladys Soto

El aumento en el salario mínimo a $8.25 propuesto por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares para los empleados públicos y contratistas de gobierno fue celebrado por unos, pero tomado con pinzas por otros.

La Orden Ejecutiva 2017-026 dicta que, para el 1 de julio de 2017, el salario mínimo de los empleados de las agencias del Gobierno central aumentará de $7.25 a $8.25 la hora. Además, la orden establece que todo contratista del Gobierno en la industria de la construcción tendrá que emitir una certificación para pagar el salario mínimo de sus empleados según lo que ganarán los empelados públicos, es decir, $8.25 la hora.

Aunque la iniciativa fue aplaudida por el sindicato de gobierno Servidores Públicos Unidos (SPU) que argumentaron que el aumento de salario podría fluctuar entre los $50 y $125 mensuales a su matrícula de trabajadores, el representante del Partido Popular Democrático Carlos Bianchi Angleró solicitó al primer mandatario y al director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, José Marrero, que indiquen a cuántas personas les aplicaría el alza salarial y cuánto le va a costar al fondo general.

Mientras, el economista Francisco Catalá sostuvo que “la industria de la construcción no está afectada por el salario mínimo, está afectada por otras circunstancias. La industria de la construcción está agotada. Hay inventarios de casas deshabitadas, que son extraordinarios.Esos son los problemas que están afectando la industria de la construcción. Un aumento en el salario mínimo obviamente para un constructor se convierte en un peso más, pero no es el elemento que está provocando la crisis en la industria de la construcción”.

Catalá estimó que dicha industria no perfila recuperarse pronto, ya que se construyó de más en la isla. “Recordemos que una firma ha puesto en venta 13 centros comerciales”, sentenció.

Se espera más consumo

Sobre el efecto que podría tener el aumento en la economía, Catalá destacó que, aunque es una remuneración mínima, los empleados consumirán más.

“Para un empleado, eso es una remuneración mínima, pero es una que aumenta su poder de compra, porque para esos empleados que estaban ganando el mínimo su salario es tan relativamente bajo que a veces todo se va al consumo. Por lo tanto, tienen una propensión al consumo alta, porque tienen que consumir bienes de primera necesidad, y eso les da un margen que siempre viene bien, sobre todo para el comercio al detal”, expuso.

El secretario del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, Carlos Saavedra, no estuvo disponible para responder si el aumento propuesto por Rosselló también cubrirá a los empleados públicos que sean absorbidos por la empresa privada mediante las alianzas público-privadas que promueve esta administración. 

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