Columna de Armando Valdés: Generosidad

#PRVota. Durante todo el año electoral, este espacio estará abierto los viernes para opiniones de diferentes sectores políticos. Todos han sido invitados a participar.

Por Armando Valdés @armandovaldes

David Bernier, en días recientes, pidió de todo el liderato político “desprendimiento” con respecto al proceso que se ventila en el Tribunal federal y que ha tocado de cerca a personas que no han sido acusadas de delito alguno. Yo añado que hace falta también generosidad.

Y es que el análisis de esta controversia no se puede limitar al ámbito legal; debe, además, abarcar el político.

En cuanto a lo jurídico, evidentemente a todo acusado le asiste la presunción de inocencia. Más así cuando una persona es meramente mencionada en un testimonio o es objeto de insinuaciones en los medios de comunicación.

Pero, en la política, la percepción es tan importante como la realidad. La opinión pública y el consenso mediático no son siempre justos. Sin duda, ningún líder político puede dejarse llevar únicamente por lo que se ventila como cierto en las portadas de los periódicos. Gobernar a partir de lo que digan los analistas radiales o los editores de un rotativo no es saludable, no abona a la estabilidad del aparato público y tiende a privilegiar la opinión de sectores influyentes.

Ahora bien, hay presiones coyunturales que obligan a actuar. Si este juicio estuviera celebrándose en el primer o segundo año de un cuatrienio, su impacto político sería manejable. En el tercero, habría serios daños que atender en la campaña eleccionaria. A menos de 80 días para las elecciones, las revelaciones diarias de parte de los testigos de cargo son un lastre inmanejable que desvía la atención de cualquier propuesta o intento por trazar un contraste con el opositor.

La corrupción ha golpeado la fe del pueblo en sus instituciones. David Bernier representa un respiro de los políticos carreristas, un hombre que puede unir a Puerto Rico para que juntos adelantemos la recuperación del país, un hombre de trayectoria, experiencia y capacidad. Un hombre íntegro que puede sanar las heridas que dejan aquellos que pretenden enriquecerse ilegalmente por medio del servicio público.

Lamentablemente, nada de eso se sabrá ni podrá comunicarse si Bernier y el PPD se ven obligados diariamente a responder por señalamientos públicos relacionados con el juicio. De ahí que haga falta tanto desprendimiento como generosidad.

Héctor Ferrer abandonó su aspiración a la alcaldía de San Juan sin ser acusado de delito alguno, reconociendo que mantenerse en la papeleta del PPD en el 2012, habiendo sido señalado por un incidente de violencia doméstica, afectaría todas las candidaturas en la colectividad. Su desprendimiento y generosidad y el que saliera ileso de todo el incidente le ganaron el cariño y el respeto de los populares y de muchos otros puertorriqueños. Reconocen en él una persona dispuesta al sacrificio personal para el bien del colectivo.

Puerto Rico enfrenta una elección importantísima. En juego está la capacidad de Puerto Rico de crecer. Ya Ricky Rosselló ha dicho que insistirá en su agenda divisoria y que pondrá su obsesión ideológica anexionista por encima del desarrollo económico y la solvencia fiscal del país. Bernier tiene que ganar y solo lo podrá hacer si todos los populares nos sacrificamos por nuestro partido y por nuestra patria.

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