Senado federal aprobaría PROMESA al filo del impago

Por Karixia Ortiz Serrano

Entre mañana al medio día el proyecto de ley conocido como PROMESA pudiera iniciar en el Senado federal su votación inicial, para luego, si cuenta con los 60 votos necesarios en ese cuerpo, entre el jueves y el viernes, comenzar el proceso de votación final.

Este acto coincide con el término que tiene el Gobierno local para pagar la deuda que vence el 1ero de julio de $1,919 millones, cantidad que ya el gobernador Alejandro García Padilla ha manifestado no tiene, ni aún cerrando las operaciones públicas.

Ayer, antes que concluyera la sesión en el Senado federal, el congresista republicano por el estado de Kentucky, Mitch McConnell, pidió la consideración del proyecto S. 2328, medida igual que el H.R. 5278 aprobada en la Cámara federal el pasado 9 de junio.

Así que el Senado mantendría en el proyecto de ley las mismas disposiciones que los aprobado en la Cámara baja de manera bipartita, limitando así el deseo del ala demócrata que desea enmendar la legislación para Puerto Rico que impondría una unta de control fiscal federal y la posibilidad de reestructurar la deuda pública.

Ante este panorama y la inminencia de la consideración en el Senado del proyecto PROMESA, el comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, dirigió una carta  a todos los senadores de Estados Unidos en la que explica la urgencia de que sea una realidad el 1ero de julio.

“Tras haber trabajado en este asunto durante más de dos años, estoy convencido de que no hay alternativa legislativa superior a PROMESA que pueda obtener el apoyo bipartidista necesario para que se convierta en ley”, dijo Pierluisi en la carta.

“Hay senadores bien intencionados que dicen lo contrario, aunque tienden a subestimar los beneficios del proyecto y a exagerar sus deficiencias.  Sin embargo, mis constituyentes no necesitan ilusiones; necesitan acción rápida, concreta, que a su vez sea de principios y práctica”, aseguró.

Pierluisi ha sido enfático en que PROMESA es un proyecto de ley imperfecto pero indispensable, que evitaría el colapso del Gobierno de Puerto Rico; que protegería a los participantes de planes de pensiones y a los bonistas; que reduciría o contendría la ola de traslados de familias de Puerto Rico a los estados; que permitiría al Gobierno Puerto Rico recuperar el acceso a los mercados de crédito y que sentaría las bases para que la economía de Puerto Rico crezca.

Por su parte, el gobernador García Padilla se encuentra en la capital federal para promover la aprobación entre senadores de la medida. Pero, con intenciones contrarias el candidato a la comisaría residente en Washington por el Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer, viajó también a Washington para puntualizar la oposición de la colectividad hacia el proyecto llamado PROMESA.

No obstante, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha comunicado que convertiría en ley la legislación tan pronto culmine el proceso en el Congreso. Así también lo ha confirmado el secretario del Departamento del Tesoro, Jacob Lew, quien también ha empujado la pieza de ley en el Congreso enviando cartas y alertando del “caos” que pudiera haber en la Isla si no se aprueba el proyecto, planteado como la “única opción disponible”.

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