Luis Marín compone con soltura en nueva producción de jazz

Por Andrea C. Pérez

El destacado pianista y compositor puertorriqueño, Luis Marín, luego del éxito de “Inconsolable”, hace 10 años, celebró recientemente el lanzamiento de su tercera grabación musical; una que apuesta a la provocación a través de boleros y piezas bailables de jazz.

 El disco, titulado “The One” y dirigido por Marín, incluye siete piezas de jazz puertorriqueño, además de dos piezas compuestas por el propio pianista.  Para Marín, la selección de piezas populares y la fusión de ritmos originales se encargan de brindar espacio para la improvisación como el elemento más importante del género.

 Además de contrastar piezas, el compositor explicó que la espontaneidad es un elemento importante del proyecto y, que aunque este fue grabado con los instrumentos básicos de una banda de jazz, como la batería, el piano, el bajo, las congas e instrumentos de percusión, se jugó con el sonido para provocar el entretenimiento y asombro de cada canción. 

 Entre los temas del disco está, “The One”, una pieza de melodía sútil, en la que el piano y el bajo protagonizan en ritmo para destacar una composición maestra creada por Marín, “El Flamboyán” , de Plácido Acevedo, “Franqueza Cruel”, del legendario compositor “Tite” Curet” y “Fichas Negras” de Willy Rodríguez. 

El pianista recomendó “La Complicidad” como una pieza “simpática  para bailar” y “Las caras lindas” como un brinco a la espontaneidad musical. 

 Considerado como el mejor pianista de jazz en Puerto Rico, Marín con apariencia  relajada explicó que aprecia la libertad de poder grabar en cualquier momento, sin tener que “mantener un status en la industria”.  

 “The One” se encuentra a la venta a través de la página oficial del artista,  www.luismarinpianist.com y las plataformas digitales CDBABY, ITunes y Amazon. 

Un aspecto que el músico también espera demostrar en la nueva propuesta musical es el de la familia, ya que tuvo la oportunidad de grabar las piezas junto a músicos que lo han acompañado por más de 20 años a través de su carrera como lo son el bajista Pedro Pérez, los percusionistas, Pablo Rivera y Efraín Martínez, William “Kachiro” Thomson, quién tocó las congas y el djembe y Richard Carrasco quien se encargó del guíchacho y los bongos. 

“Hay un asunto de familia que esperamos poder traducir en la música que hacemos”, dijo el pianista. 

Actualmente Marín es profesor de piano jazz del Departamento de Jazz y Música Caribeña del Conservatorio de Música de Puerto Rico, una vocación que, aunque entre el 2009 al 2013 lo mantuvo lejos de los estudios de producción, lo ha ayudado a conocer el potencial del joven músico puertorriqueño.

 “Los estudiantes me nutren, me enseñan, pero el mayor provecho es poder ver como la generación joven de este país tiene todo el potencial y todas las cualidades positivas dentro de una atmósfera de personas que no concuerdan con la apreciación que sienten estos estudiantes”, expresó Marín sonriendo.

 En cuanto a la formación de los jóvenes músicos en la isla, el profesor entiende que se trata de la canalización de potenciales y habilidades que se pueden desarrollar en la carrera, pero que al final del día, se trata de las decisiones correcta.

“La música es importante, pero más importante es la persona, no es el músico, ni el artista, es la persona”, añadió el músico, quien, a través de los años a compartido tarimas con músicos de géneros variados como Tito Puente, Gilberto Santa Rosa, Juan Luis Guerra, Mario Bauzá, Eddie Palmieri, al igual que con el celebrado grupo puertorriqueño Fania All Stars.

Marín le expresó a Metro, como dato curioso, que si estuviese caminando por la aceras del Viejo San Juan escuchando una canción del Ipod, escucharía “Trizas” del salsero y cantante de boleros, José “Cheo” Feliciano. 

 

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