Llenan de laureles a Gilbertito en Día Nacional de la Salsa

Por Inter News Service

Por: Hiram Guadalupe Pérez

El cantante Gilberto Santa Rosa fue llenado de laureles el Día Nacional de la Salsa en un abarrotado estadio Hiram Bithorn de San Juan, en el cual se ofreció este domingo una oferta musical de primer orden.

Además de la dedicatoria, al Caballero de la Salsa se le distinguió por su trayectoria artística con la entrega del Premio a la Excelencia.

El festival, que celebró su trigésimo segunda edición, se ha convertido en uno de los más aclamados dentro y fuera de Puerto Rico, hecho que reafirma la fuerza y arraigo que aún conserva la salsa como expresión sonora caribeña y antillana.

Los organizadores, representantes de la estación radial Z-93, estimaron la asistencia de este año en cerca de 30,000 personas, lo que lo valida como el festival musical multitudinario más importante que se celebra en Puerto Rico.

Fueron más de nueve horas de ritmo y cadencia iniciadas antes del mediodía con la presentación en tarima del grupo Plenéalo, que realizó una actuación ejemplar, seguido por la música de Pirulo y La Tribu, una figura novel en la salsa que, en poco tiempo, ha logrado despuntar con fuerza en el mercado de la música popular y que esta vez tuvo buena aceptación de los “salseros de la mata”.

Uno de los mejores momentos del día fue, sin dudas, la actuación de Gilberto Santa Rosa, quien llegó a la tarima más importante de la salsa para demostrar el porqué con el paso de los años se ha convertido en la figura más aclamada y querida de la música popular antillana.

Junto a la Orquesta del Día Nacional de la Salsa,dirigida por el maestro Louis García y que incluyó varios de los músicos que forman parte de la plantilla ordinaria de Santa Rosa, el salsero cantó “No quiero na’ regala’o”, “Cuando se canta bonito” y un popurrí de sus canciones de corte romántico, que en su voz conservan la cadencia de antaño y hace que los cuerpos de los bailadores se sacudan hasta el cansancio.

La actuación de “El Caballero de la Salsa” concluyó con la plena “Voy pa’ allá”, un tema que le permitió discurrir con elegancia y sapiencia en el arte de la improvisación, virtud que lo distingue en la grey salsera.

La portentosa orquesta que acompañó a Gilberto Santa Rosa también escoltó las interpretaciones de Tito Allen, Sammy “El Rolo” González y Adalberto Santiago.

De esa manera, se escucharon con fuerza y brillantez varios éxitos salseros, como “Contento”, “Qué vivan tus ojos verdes” y “Sun sun babae”, en voz de Tito Allen; “Cui cui” y “Ballende”, por Sammy González, y “Sabroso” y “Dinamita”, cantados por Adalberto Santiago.

Otro de los momentos memorables del festival salsero correspondió a la presentación del veterano cantante Ray de la Paz, quien aprovechó su momento para rendir tributo a Louie Ramírez, el director musical que marcó una época importante en la salsa, a fines de 1980, al imprimirle un toque de mayor romanticismo.

Bajo la dirección de Elliut Cintrón, los presentes se deleitaron con las interpretaciones de “Vámonos de aquí”, “Estar enamorado”, “Ladrón de tu amor”, “Todo se derrumbó”, “Mentirosa”, “Todavía”, “Lluvia” y “Yo soy la rumba”.

La legendaria orquesta La Solución, dirigida por Roberto Rivera, fue otra de las grandes atracciones del día, en particular por el trabajo del novato cantante Frankie Ruiz, Jr., quien vocalizó las canciones con las que su padre, el fenecido salsero del mismo nombre, despuntó en la música: “La vecina”, “Separemos nuestras vidas” y “La rueda”.

La voz del vástago del “Papá de la Salsa” es brillante, con tonos y colores muy parecidos a los de su progenitor, por lo que si se empeña, pudiera convertirse en una buena promesa musical.

La Solución también irradió con las interpretaciones de “Son 40”, “Una canita al aire” y “Salsa buena”, en las voces de Kharim Santos, Jorge Nicolai y Jaime “Megüi” Rivera, respectivamente.

Al filo de las 5:00 de la tarde, compareció en tarima Raphy Leavitt y su orquesta La Selecta, junto a los cantantes Sammy Marrero, Carlitos Ramírez y Tony Vega.

La veterana agrupación, que ha sido responsable de un capítulo importante en la historia de la salsa puertorriqueña, puso a bailar a los presentes con los temas “La cuarentona”, “Qué será lo que se unta”, “Como el moriviví”, “El picaflor”, “Sheila Taína” y “La cuna blanca”.

Momentos antes, los salseros disfrutaron del sonido de la Orquesta Cábala de Mickey Cora, que lució con maestría junto a sus cantantes Maelo Cora, Roberto Ortiz, Cheo Medina y Héctor Tricoche, quienes encantaron al público con “Que no se muera mi le lo lai”, “Pasado, presente y futuro”, “Guanina”, “Reír llorando”, “Todo ha cambiado” y “Pobre nicanor”.

Nacho Sanabria también tuvo una comparecencia prodigiosa. Tras una carrera musical de varias décadas, el cantante catañés aún conserva su cadencia, como mostró en la interpretación de “La Ruñidera”, “Romance guajiro” y “Amada amante”, temas que fueron adornados por una orquesta que dirigió el legendario trompetista Emilio Reales.

Sanabria fue otra de las figuras distinguidas en esta edición del Día Nacional de la Salsa, de la misma manera que fueron reconocidos los músicos Roberto Rivera, Adalberto Santiago, Sammy “El Rolo” González y Mickey Cora.

La agenda musical del festival también incluyó la actuación de Mickey Cora y su Orquesta Cábala, quien interpretó “Que no se muera mi le lo lai”, “Pasado, presente y futuro”, “Guanina”, “Reír llorando”, “Todo ha cambiado” y “Pobre nicanor”, en las voces de Cheo Medina, Roberto Ortiz, Maelo Cora y Héctor Tricoche.

La parte final del acto se reservó para la actuación de Richie Ray y Bobby Cruz, a quienes los melómanos aguardaron para disfrutar de sus éxitos “El diferente”, “Traigo de todo”, “Guaguancó raro” y “Mi bandera” acompañados de la Orquesta del Día Nacional de Salsa, integrada por músicos de alto calibre como Luisito Marín, Pedro Pérez, William “Cachiro” Thompson, Richard Carrasco, Charlie Sierra, Ricky Zayas, Julito Alvarado, Angie Machado y Rolando Alejandro; Jorge Elía, Toñito Vázquez, Rafy Torres y Eliut Cintrón.

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