Opinión: La diversidad es real y requiere protección

Por Rafael Morales @RafaelMoralesPR

“Mi nombre es Nicolás y vivo con mi papá Sebastián y mi papá Pablo”.

Así da inicio el cuento infantil “Nicolás tiene dos papás”, lanzado en días pasados en Chile por la organización de derechos humanos Movilh. Al igual que Carla Feliz, el cuento de María Chuzema que a principios de año nos presentó a grandes y chicos en Puerto Rico a una niña nacida en cuerpo de niño, “Nicolás”, aborda el tema de la diversidad sexual de frente y de forma sencilla.

Utilizando lenguaje claro, Nicolás nos habla con orgullo sobre su familia. “Yo le dije que todos los niños nacemos de una mamá, pero vivimos con distintas familias. Hay niños que viven solo con una mamá o un papá, otros con mamá y papá y hay otros que viven con dos mamás o con sus abuelos o tíos. Yo vivo con mis dos papás”. Así le contesta Nicolás a su compañera de colegio Florencia quien se muestra curiosa sobre su familia.

Nicolás y Carla son personajes muy reales en Puerto Rico, en Chile, y en todo el mundo. Aunque haya quienes se nieguen a reconocerlo, la diversidad familiar es una realidad.

Y son esas familias diversas las que necesitan igual protección de las leyes que hoy solo cobijan a las mal llamadas “familias tradicionales”. Como la niña puertorriqueña cuyas madres acudieron al Tribunal Supremo con el único propósito de proteger a su hija. La fría decisión contra esta familia dio paso al proyecto del Senado 437 que sigue engavetado en la Comisión de Reglas y Calendario.

Hace una semana, el juez Juan Pérez Giménez dio la espalda al pedido de justicia y equidad de otro grupo de familias diversas. Desde su “púlpito” en el Tribunal Federal, Pérez Giménez descargó una opinión cargada de prejuicio e insensibilidad.

Este pasado fin de semana, el secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, anunció que el gobierno federal reconocerá el matrimonio entre parejas del mismo sexo en seis estados adicionales. De esa forma, en 32 estados y el Distrito de Columbia, todas las parejas disfrutan las mismas protecciones y derechos.

La lucha por la igualdad en Puerto Rico se traslada ahora a Boston. Es solo cuestión de tiempo para que la ola de decisiones judiciales a favor de la equidad arrope a nuestra isla. Sin duda, más países seguirán adoptando leyes de equidad. De esa forma, todos los Nicolás y las Carla, sus papás y sus mamás -en Puerto Rico y el mundo- podrán vivir libres de prejuicios y con todas las oportunidades que merecen.

Para leer el cuento “Nicolás tiene dos papás”, entra aquí.
 

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