Alcalde boricua gay hace la diferencia en Hartford

Por Víktor Rodríguez-Velázquez

Ser electo alcalde y ser abiertamente gay, de por sí, parece inusual. Y si a esto le sumamos que quien tomará las decisiones más trascendentales de la ciudad está legalmente casado con otro hombre, el cuadro se torna aún más fuera de lo común, al menos para nosotros, los de la Isla. Este no fue el caso de Pedro E. Segarra, de origen puertorriqueño, quien desde el 25 de junio de 2010, ocupa el puesto de alcalde en la ciudad de Hartford, Connecticut.

Sobre el alcalde
Pedro E. Segarra ya es parte de la historia política al ser el primer alcalde puertorriqueño abiertamente gay

•    Natural  de Maricao
•    Fue electo alcalde en 2011.
•    Obtuvo más del 80 % de los votos frente a cuatro contrincantes.
•    Ha logrado reducción en la criminalidad en Hartford.

Allí, junto con su esposo, Charlie Ortiz, también boricua, y su perra labrador “Betsida”, Segarra apuesta a su compromiso social y a su conexión con diversos sectores sociales para el desarrollo de la ciudad, que atravesó por una inestabilidad económica y una crisis de seguridad en años recientes.

Fue ese compromiso lo que lo llevó a ganar las elecciones en 2011 con un 80 por ciento de los votos. ¿Cuáles fueron sus cartas a favor?  Explica que en Connecticut “la mayor parte del gabinete es gay. Son unas personas de unos criterios y unos logros personales increíbles. Nuestro gobernador (Dan Malloy) ha sido una persona bien humana que nos ha inspirado a nosotros”.

Para Segarra, quien visita Puerto Rico en el marco de la convención del Urban Land Institute, otra pieza importante en su triunfo fue crear empatía con otros sectores marginados, como la comunidad afroamericana, las mujeres, los judíos, en fin, “todos los paralelos”. 

“Pienso que es un proceso de educar y tratar de deconstruir el machismo y cómo ese tipo de pensar es destructivo. Es más beneficioso no tener una actitud discriminatoria; es más humano; da más gusto”, sostiene.

Pero ¿cómo es la presión y el escrutinio hacia un líder político homosexual? Según Segarra, todo conlleva un proceso de madurez y de reconocerse como figura de servicio público. “He cambiado mucho. Como figura pública, tengo que entender que los patrones de comportamientos son diferentes. También es un proceso de madurar, de ponerse un poquito viejo, aunque pienso que eso pasa seas heterosexual o seas gay”, detalla sin poder aguantar una carcajada.

Aunque confiesa ir de vez en cuando a una discoteca gay, aclara que “cuando uno es más joven quiere vivir la vida, pero al ser político, al ser alcalde, uno tiene que ser un ejemplo para la juventud, ser más balanceado”. 

En temas relacionados con los sectores LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual y Trans), retoma la seriedad y explica que su triunfo como candidato gay no ocurrió de la noche a la mañana. Por el contrario, lo aduce a un continuo servicio a la comunidad en general y no solo a las personas LGBT, a través de sus estudios en Trabajo Social y Derecho.

“Tanto mi esposo como yo llevamos años de servicios en la comunidad gay, tratando de obtener igualdad en el acceso al matrimonio. Mi compañero ha sido una voz muy fuerte para la comunidad transgénero”, menciona Segarra, quien lleva desde los 15 años como residente en Hartford.

El político, oriundo de Maricao, explica que en ese sentido, aunque se han ganado batallas, aún falta terreno por recorrer.

“Necesitamos hacer más para consolidarnos. Necesitamos estudiarnos más como comunidad, trabajar más con la juventud, con las comunidades, para entender, educar y que haya aceptación. Hay mucho, mucho, mucho trabajo que hacer”, concluye.

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