Bocadillos Lingüísticos: Cuando a la P le creció otra barriga

La pe tiene muchas historias, y la doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista, nos cuenta algunas.

Por Doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

El sonido /p/ de nuestro lindo español es, además de una consonante del repertorio de nuestra castiza lengua, un fonema bilabial oclusivo sordo (para los fonólogos y lingüistas). Fuera de los salones de fonética, la conocemos con la pe y todos felices y jubilosos. Sepa, mi amable lector, que este lindo y explosivo sonido pe PICA y se extiende y goza de una historia muy interesante en su paso del latín al español de nuestros días. Por eso, hoy le cuento la increíble historia de cuando a la pe… le fue creciendo otra barriga hasta llegar a la abultadita be.

Muchos sonidos consonánticos del mundo viene acompañados de una pareja (una es sorda y su pareja es sonora, o sea, que vibran las cuerdas vocales). Entonces, nuestra /p/ sorda es la elegantísima pareja de la /b/. Parejas al fin, estos sonidos consonánticos comparten muchas similitudes, y nos dice Lodares que a pesar de que la /p/ es un sonido muy estable, puede confundirse con la b, no solo en español sino también en árabe. Y aquí es que viene el cuento…

El árabe no distingue la pe de la be lo cual puede ser un NO TAN minúsculo problema. Cuenta el filólogo que, en un examen de español para extranjeros, específicamente un dictado (…) los alumnos árabes le pidieron al profesor que “les aclarasen  si lo dictado se trataba del jabón de lavarse las manos o del Jabón de los jaboneses” (japoneses).

La pe tiene muchas historias. Y tal vez la más interesante de todas es que, desde tiempos del latín, el simPático sonido de la pe, en muchos casos y a lo largo de su camino hasta el español, se convertía en be.

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