Bocadillo Lingüístico: BUSCANDO EL PRESENTE

La doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista, aborda las complejidades del tiempo presente.

Por Doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

Antes de que se me pierda la brújula explicándole el Tiempo Presente, (en inglés, present tense) voy a TRATAR de definir lo que es el Tiempo. En la lengua y en gramática, el TIEMPO es un rasgo, de algunas palabras, que nos permite expresar una, o más de una referencia en el tiempo. Y esta definición me quedó medio circular así que voy a tratar de nuevo. Más llanito, el tiempo suele contestar la pregunta CUÁNDO. Hasta aquí, todos a flote, ¿verdad? Pues póngase el esnórquel que ¡vamos pa’ lo hondo! Sabemos, o pensamos que sabemos, que tenemos el pasado (antes que ahora), el PRESENTE (ahora), y el futuro (después de ahora), y que ese trío de tres indica los momentos en que las acciones ocurrieron, ocurren u ocurrirán.¿Me sigue? Pues sigo. Cada lengua tiene su propio sistema de tiempo (hay lenguas de tiempos absolutos y otras de tiempos relativos, pero ese otro Bocadillo, para no atragantarnos). El tiempo puede expresarse con una sola palabra (sintético) o varias (perifrástico, con palabras auxiliares). Y hasta aquí todo bello y perfecto. PERO… ¿En dónde queda el presente? ¿Qué es ahora? ¿Cómo ahora puede ser ahora si el simple hecho de pronunciarlo lo convierte en pasado? Por favor, no se quite el esnórquel.

Sucede que el presente es “dentro de una línea indefinida a la izquierda y derecha” un punto sin dimensión. ¿Puede estar el presente antes de ahora? Sí. ¿Puede estar el presente después de ahora? Sí. ¿Cómo? Bueno, si definimos AHORA como el acto de habla, o el momento que que emitimos una elocución, o mejor todavía, como el acto de la COEXISTENCIA como lo definió Andrés Bello, tenemos pues, pasado, futuro y coexistencia de todas las anteriores. El detalle que todo lo complica es que la coexistencia no necesariamente es coincidencia. ¿Por qué? Porque la acción a la que nos referimos pudo haber empezado antes de ahora y extenderse como un chicle después de ahora. ¿Ejemplo?

-¿Qué haces?
-Leo un Bocadillo.

Es decir, que antes de que usted preguntara ya yo leía el Bocadillo (pasado) y lo sigo leyendo (futuro). Según Bello, “basta con que el momento en que se pronuncia el verbo coincida con un momento cualquiera de la duración del predicado (o atributo), lo cual significa que dicha acción pudo haber comenzado mucho tiempo antes de ahora, coincidir con ahora y extenderse mucho tiempo después de ahora también. ¿Ejemplito? La Tierra gira alrededor del Sol. La oración anterior está en el presente, pero ni sabemos cuándo empezó, ni cuándo terminará. Este tema pica y se extiende pues la duración del presente es complicada. Fíjese. Hoy ¿es el presente? No necesariamente, porque esta mañanda es el pasado de hoy, y esta tarde o noche es el futuro de hoy. De manera que, ¿qué rayos es hoy?

Mi querido Metro Lector, como se me acabó el tiempo, pues le contesto en el próximo Bocadillo. ¡Feliz Jueves!

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Publicado por Bocadillos Lingüísticos en Domingo, 10 de enero de 2021

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