Perros: cinco razones para dejar de usar productos de humanos en mascotas

Compuestos comúnmente utilizados en humanos, pueden producir problemas dermatológicos graves en la piel de los perros. Te contamos cuáles evitar.

Por Karina Prieto

Los seres humanos compartimos muchas semejanzas anatómicas y funcionales con la piel de las mascotas, sin embargo, hay diferencias fundamentales entre la nuestra y la de ellos. Por eso no es recomendable aplicar shampoos, bloqueadores o cremas hidratantes de humanos en perros y gatos.

Natalia Matamala, médico veterinaria señala que la principal razón radica en el pH de la piel: en perros y gatos el factor de acidez y alcalinidad es cercano al neutro, es decir pH 7, en tanto la de los humanos, es mucho más ácida, con un pH de alrededor de 5.5. Es por esto que cuando un producto de bebé dice que es “neutro”, se refiere que es neutro para su piel humana, por lo que no es recomendable para su uso en mascotas.

Es fundamental saber identificar los compuestos de amplio uso en humanos que no se pueden utilizar en animales menores, como las benzofenonas, el óxido de zinc, los parabenos, perfumes y salicilatos, ya que éstos provocan afecciones en nuestras mascotas que podrían ser evitadas”, afirma Matamala.

Algunos de los problemas más comunes en perros y gatos, producto del uso de compuestos inadecuados:

  • Incomodidad debido a los olores: Los perfumes, además de ser compuestos muy alergénicos, incomodan a nuestras mascotas, ya que lo que es fragante para nosotros puede ser invasivo y molesto para ellos dada su alta capacidad olfativa. El olfato de nuestras mascotas es fundamental en su diario vivir. Los olores les permiten identificar intenciones o incluso reconocer eventuales peligros, por lo que el cambio de aroma personal los incomoda.
  • Afección de la flora bacteriana: Los parabenos son preservantes comunes en el uso cosmético y alimentario. Sin embargo, se trata de compuestos alergénicos que pueden alterar la flora bacteriana normal de la piel al interactuar con las bacterias “buenas” que residen en nuestras mascotas, favoreciendo la presentación de dermatitis, enrojecimiento, inflamación, picor o resequedad.
  • Intoxicación por salicilatos: Comúnmente utilizados para la protección solar, el uso de salicilatos puede ser muy perjudicial sobre todo en los gatos. Los felinos son incapaces de metabolizar este compuesto rápidamente, por lo que es frecuente que su consumo se asocie a signos de toxicidad. Los gatos intoxicados presentan anorexia, depresión, salivación profusa y vómitos. En casos graves, pueden presentar hipertermia, gastroenteritis hemorrágica severa, acidosis metabólica, ictericia asociada a hepatitis tóxica, anemia, ataxia, nistagmus, convulsiones y muerte. En la familia de los salicilatos se encuentra el ácido acetilsalicílico o también conocido como la “aspirina”.
  • Interacciones endocrinas o alteraciones mutagénicas severas: Las benzofenonas son los compuestos más utilizados en la formulación de protectores solares para humanos. Sin embargo, existen estudios experimentales que han demostrado generar interacciones endocrinas importantes e incluso alteraciones mutagénicas severas. La benzofenona, al ser un compuesto pequeño, se llega absorber por el torrente sanguíneo y podría generar problemas sistémicos en las mascotas.
  • Problemas gastrointestinales: El óxido de zinc es otro de los compuestos más utilizado en fotoprotectores (usado en productos para niños, por lo que muchas veces se tiende a aplicar en mascotas), que está presente también en la formulación de cremas hidratantes y cicatrizantes. El zinc es un elemento potencialmente tóxico sobre todo si la mascota tiende a sacarlo a lengüetazos, por lo que su ingesta puede producir problemas gastrointestinales así como también, síntomas más graves dependiendo de la dosis ingerida.
perros shutterstock / imagen referencial

 

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