Bocadillos Lingüísticos: ¿Cuatrenio o cuatrienio?

La doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista nos habla sobre la palabra cuatrienio

Por Doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

¿Por qué la gente dice, cuatrenio (eliminando la primera -i- de la segunda sílaba) cuando lo “correcto” es cuatrienio.
Empiezo diciendo que parte de la respuesta reside en el papel que ejerce el hablante sobre algo que le es propio, su lengua. Y esta lengua nuestra tiene varias funciones, entre ellas dos primordiales: la estética, que selecciona el uso de ciertos sonidos por eufonía (esa sonoridad agradable que resulta de la combinación de los elementos acústicos de las palabras), y la comunicativa, que es quizás la más importante, ya que determina el cambio fonético por la necesidad del hablante de darse a entender, o de atenerse a ciertas conveniencias lingüísticas, como la economía fonética, por ejemplo. Fíjese que [kwa-trjé-njo] es una palabra de tres sílabas complejas, las tres con diptongo, lo cual la hace difícil de pronunciar, particularmente porque la segunda sílaba, que es la que nos ocupa, tiene cuatro segmentos, t-r-i-e, en un mismo golpe de voz. Y, si el hablante puede ahorrarse uno que otro sonido sin alterar el significado de la palabra y la comprensión deseada, lo hará. Pero vámonos más lejos.
Cuatrienio nos llega del latín quadriennĭum. Y en lo que a la evolución de las vocales respecta, hay que tener en cuenta varios factores muy importantes, entre ellos el acento que, sospecho, podría estar provocando este supuesto “error”. Note que el acento recae sobre la -e- de la segunda sílaba. Bien, pues resulta que desde que el latín vulgar inició su paso hacia el español, el acento, así como la posición de las vocales inacentuadas dentro de la palabra, tuvieron mucho que ver en su evolución. Una vocal inacentuada puede tener cuatro posiciones posibles dentro de una palabra: en principio de palabra, en interior de palabra antes del acento (como es el caso de cua-trié-nio), en interior de palabra después del acento, y en final de la palabra. Y aquí es que viene lo bueno, pues casi todas las vocales del latín vulgar, en interior de palabra y antes del acento, menos la -a-, solían desaparecer. Este proceso fonético se conoce como síncopa (la eliminación de uno o varios sonidos en el interior de la palabra). Además, por más amargos o dulces que sean los cuatro años que nos esperan, no podemos negar que cuatrenio suena mejor y es mucho más fácil de articular sin la -i-.
Cuatrenio, sin -i-, no está registrada en el Diccionario de la Irreal, aunque está en boca de muchos. Pero no se desanime. Sabrá Dios si, algún día feliz y soleado, haga su entrada triunfal a ese libro gordo y pesado que todos consultamos.

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