Bocadillos Lingüísticos: EL COLMO

Doctora Aida Vergne nos habla sobre los colmos

Por Doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

¡Ah! los colmos, me encantan… a menos que me colmen la paciencia, por supuesto. Colmo, nos dice Moliner, nos llega de la latina cúmulos (montón). También “parte de una sustancia que rebasa los bordes del recipiente que la contiene; (…); el grado máximo al que se puede llegar en una cosa.” Llegar al colmo puede provocar gusto y disgusto cuando decimos y “para colmo de males…”.

Los colmos también nos sirven para jugar y manipular los sentidos literales y figurados de las palabras. Es pura semántica en acción donde los significados se pasean entre la ironía y el humor. Luke les llama “asociaciones lingüísticas basadas en el equívoco de la homonimia y la polisemia”
¿Cuál es el colmo de ser vago? Levantarse dos horas antes, para estar más tiempo sin hacer nada (contradicción). El colmo de un médico es ser paciente (polisemia); el colmo de un periodista es tener un hijo diario (polisemia); el colmo de un músico en coma es que, en vez de volver en si, vuelva en do (homonimia). Sepa que no tiene que haber homonimia perfecta como en el colmo del pobre Batman… ¿Cuál es? ¡Que le Robin!

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¿FOLLÓN?
Antes de hablar de follones le pregunto: ¿se pasa usted el hilo dental? Y usted, por su parte se preguntará……

Posted by Bocadillos Lingüísticos on Saturday, July 25, 2020

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