Opinión: La importancia de las investigaciones clínicas

Lea la opinión de Lilly Rivera

Por Lilly Rivera

Cada vez que se muere un amigo, familiar, o una figura pública admirada como consecuencia de algún tipo de cáncer nos cae encima el dolor, la impotencia, la furia, el miedo, y nos cuestionamos: ¿cuándo van a descubrir la cura para esta enfermedad? Lo mismo pasa con la enfermedad de Alzheimer, la diabetes o las enfermedades autoinmunes, queremos optimizar los tratamientos, o mejor, erradicarlas.

Para conocer más o avanzar, hay que investigar, y las investigaciones clínicas, además de costar mucho dinero, requieren que gente de diferentes razas, edades, sexo o género formen parte de ellas. Lamentablemente, pocas personas participan en los estudios, ya sea porque desconocen que existen, no saben cómo inscribirse o por desconfianza. Y la verdad es que necesitamos más personas dispuestas a participar.

Los ensayos clínicos, según explica la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), son estudios de investigación voluntarios y diseñados para responder a preguntas específicas sobre la seguridad y eficacia de medicamentos, vacunas, dispositivos y otras terapias, o para estudiar nuevas maneras de usar tratamientos ya existentes. Los ensayos clínicos son fundamentales para encontrar maneras de manejar o controlar las enfermedades, evitar repetir errores en tratamientos, saber si funcionan los tratamientos experimentales, identificar las causas de enfermedades o estudiar las tendencias.

La manera en que se llevan a cabo las investigaciones y las protecciones a sus participantes, ha cambiado. Hoy los Institutos Nacionales de la Salud y la FDA han establecido estrictas normas para la realización de estudios clínicos. Habla con tu proveedor de salud para saber si un ensayo clínico puede ser adecuado para ti. Contacta las asociaciones que tienen que ver con la enfermedad que tienes o que te interese ayudar. Ellos pueden orientarte sobre estudios que se estén realizando y pueden comunicarte con las personas a cargo de las investigaciones para que te evalúen y determinen si reúnes los criterios de elegibilidad del estudio. 

“Participar en estudios clínicos es nuestro legado a las futuras generaciones. Y, en algunos casos, una oportunidad para poder mejorar nuestra salud o salvar vidas cuando las terapias convencionales aprobadas fallan”.

Estos son algunos tipos de investigaciones clínicas que puedes apoyar:

Tratamiento – Generalmente, implica una intervención, tal como medicación, psicoterapia, nuevos dispositivos, o nuevos enfoques quirúrgicos o radioterapéuticos.

Prevención – Para encontrar mejores formas de prevenir la aparición o reincidencia de las enfermedades. Con diferentes tipos de investigación preventiva se pueden estudiar medicinas, vitaminas, vacunas, minerales o cambios de estilo de vida.

Diagnóstico – Busca mejores maneras de identificar un determinado trastorno o padecimiento.

Estudios genéticos – La investigación en este campo puede explorar las maneras en que los genes de una persona la hacen más o menos propensa a manifestar un trastorno.

Estudios epidemiológicos – Procuran identificar las pautas, causas y control de trastornos en grupos de personas.

Examen de detección – Pretende encontrar la mejor manera de detectar ciertos trastornos o padecimientos de salud.

Calidad de vida o cuidados paliativos – Explora las formas de hacer sentir más cómodas y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas.

¡Apoya a la ciencia!

Loading...
Revisa el siguiente artículo