Opinión: La insustituible memoria

Lea la opinión de Lilly Rivera

Por Lilly Rivera

Hace poco, di una clase sobre higiene de manos y prevención de contagio del flu a un grupo de adultos mayores en Washington DC. Había hombres y mujeres entre 70 y 90 años de edad de El Salvador, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Puerto Rico y México, entre otros. Se podrán imaginar cuánta sabiduría y riqueza cultural había en la sala de conferencias. Todos atentos y deseosos de compartir lo que saben y de recibir nuevos conocimientos sobre cómo cuidarse mejor.

Al final de la intervención, les pedí que, por favor, llenaran la hoja de evaluación de la actividad para poder diseñar a las próximas clases.

¿Qué te gustaría aprender en una próxima actividad? Era una de las preguntas. Y la mayoría de los participantes contestó: “Cómo mejorar la memoria”. Me sorprendí porque pensé que preferirían que les hablara sobre diabetes, enfermedades del corazón u otro tipo de condición. Y sí, también les interesa, pero no es su prioridad.

¡Su prioridad es el cerebro! “Yo me puse la insulina sin limpiarme el área, y después me acordé de cómo debía hacerlo: tenía que limpiar la piel primero. Sabía que me faltaba hacer algo”, comentó alguien. Otra persona me dijo: “Se me están olvidando las cosas a veces. Tengo cita esta semana con el doctor y me va a decir si tengo demencia o no. Ya le dije a mi hijo que me acompañe. Yo no quiero perder la memoria”.

La pérdida de memoria puede ser parte normal del envejecimiento. El estrés, la ansiedad o la depresión pueden hacer a una persona más olvidadiza, y pueden ser confundidos con demencia, pero no lo es.

Las causas de pérdida de memoria o posible demencia se relacionan, según indican los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), con asuntos de salud que pueden tratarse, como los efectos secundarios de medicamentos, deficiencia de vitamina B12, alcoholismo crónico, tumores, infecciones o coágulos de sangre en el cerebro. Algunos trastornos de la tiroides, riñones o hígado también pueden afectar la memoria.

Problemas serios de la memoria señalados por NIH

Deterioro cognitivo leve (MCI, en inglés) – Cuando las personas tienen más problemas de memoria que los que usualmente poseen las personas de su edad. Tienen la capacidad de llevar a cabo sus actividades cotidianas, pero tienden a perder cosas frecuentemente, olvidarse de asistir a eventos importantes o a citas y tener más dificultad que otras personas de su edad al tratar de encontrar las palabras deseadas.

Demencia – Pérdida de la capacidad de pensar, recordar y razonar. Y de las habilidades de comportamiento. Interfiere con la vida y las actividades diarias de la persona.

Los síntomas pueden incluir no poder recordar cosas, hacer la misma pregunta o repetir la misma historia una y otra vez, perderse en lugares conocidos, dificultad al tratar de seguir instrucciones, desorientarse en cuanto al tiempo, personas y lugares, dificultad en manejar el dinero y pagar las cuentas, aumento de ansiedad o agresividad. Dos de las formas más comunes de demencia en adultos mayores son la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular; ninguna tiene cura.

La memoria es necesaria para proteger la salud, si tú o algún ser querido están teniendo pérdida de memoria, vayan al médico para que los evalúe.

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