El GAO y su informe sobre la deuda

Lea la opinión de Alejandro Figueroa

Por Alejandro Figueroa

En días recientes, la U. S. Government Accountability Office (la GAO, por sus siglas en inglés) publicó un informe sobre los factores que se entiende contribuyeron a la deuda de Puerto Rico. Como parte de dicho informe, la GAO presentó un análisis de la deuda incurrida por los Gobiernos de Puerto Rico durante las últimas décadas y, a su vez, esbozó recomendaciones sobre cómo se podría evitar que se repitan los mismos errores que nos han llevado a un hueco de más de  $73 BILLONES.

Al resumir los factores principales que llevaron a Puerto Rico al endeudamiento exponencial la GAO identifica los siguientes:

1. Gobiernos incapaces de ser responsables con las finanzas públicas. 

2. Un mercado de bonistas insaciable que consumía toda la deuda que Puerto Rico emitiera, dado que los bonos eran triplemente exentos de contribuciones (local, estatal y federal), aún cuando no se proveía la información certera sobre la salud financiera de la isla.

Como recomendaciones de política pública para el Congreso, en aras de evitar que Puerto Rico regrese al patrón de endeudamiento, la GAO presenta las siguientes:

1. Modificar la condición de exención contributiva de la deuda de Puerto Rico.

2. Aplicar a Puerto Rico leyes federales de protección de inversionistas.

3. Modificar la autoridad de la Securities and Exchange Commission (SEC) sobre los requisitos de divulgación de la deuda municipal.

De entrada, hay que entender que la recomendación central del informe de la GAO es contraria a uno de los objetivos principales detrás del estatuto federal PROMESA: el que Puerto Rico logre nuevamente acceso a los mercados de capital.  Si bien el GAO trata de rectificar los problemas de divulgación de información que, insiste, permean en todas o la mayoría de las emisiones de bonos del Gobierno, al modificar la condición contributiva de la deuda de Puerto Rico, básicamente da al traste con la capacidad de Puerto Rico de convertirse en un emisor atractivo para los mercados de deuda.

Sin acceso a capital, la capacidad de recuperación de nuestra isla se reduciría grandemente, ya que, tanto la operación corriente del aparato gubernamental, los servicios que se proveen por medio de las agencias, así como todo esfuerzo de reconstrucción de nuestra infraestructura, requieren grandes cantidades de capital que no se producen en Puerto Rico ni se consiguen sin acceso a los mercados.

Si bien el análisis numérico realizado por la GAO es certero, las recomendaciones que identifica para evitar que el problema del endeudamiento sea recurrente me parecen no solo erróneas y disparatadas, sino miopes y desenfocadas. En cierto sentido, parecería como si la GAO hubiese desarrollado dicho informe sin conocimiento alguno del contexto histórico de Puerto Rico como territorio y el discrimen económico al que ha sido sometida la isla en su relación con los Estados Unidos de América.

Es incomprensible cómo un informe que pretende dar recomendaciones de política pública se redacte tan fuera de contexto. Y es que, como decimos los puertorriqueños, para muestra un botón basta… Veamos… los ciudadanos americanos nacidos en la isla:

– Recibimos menos fondos federales que el resto de las jurisdicciones.

– Recibimos menos beneficios de seguro social.

– Recibimos menos beneficios bajo la reforma de salud federal.

  Contamos con menos recursos para enfrentar la ola criminal.

– Carecemos del “mollero” del voto en los asuntos que se deciden en el Congreso.

– Carecemos de la influencia que conlleva tener derecho al voto presidencial.

Todo esto es producto de nuestro estatus colonial, que no es más que un impedimento para alcanzar esa igualdad a la que tenemos derecho como ciudadanos americanos.  Ante esa realidad, la respuesta de la administración Rosselló dio en el clavo al recomendar que la GAO considere otras medidas de ayuda fiscal y que promueva a la resolución del problema del estatus político hacia la opción de la estadidad como “la mejor respuesta posible y el mejor camino adelante” en el problema de las condiciones que provocaron la deuda. Como en muchos otros asuntos que se discuten en el ámbito congresional, en cuanto al informe de la GAO, nos toca a los puertorriqueños reiterar el reclamo por la igualdad y poner la acción donde ponemos la palabra.

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