Unidas la prevención de cáncer cervical y VPH

Se estima que el 99 % de los casos de cáncer cervical son el resultado de la infección persistente con el virus del papiloma humano

Por David Cordero

Si bien la incidencia de cáncer cervical se ha mantenido estable en la isla desde 1987 hasta 2014, las estadísticas más recientes del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico (RCCPR) colocan al territorio como la jurisdicción de Estados Unidos con la incidencia más alta.

Según datos del RCCPR, en 2014, la tasa de incidencia ajustada por edad de cáncer cervical localmente fue de 12.7 casos por cada 100,000 mujeres. Se estima, además, que una de cada 89 mujeres que nazcan hoy en Puerto Rico podría ser diagnosticada con cáncer cervical durante su vida.

“Aunque la mayoría de las personas eliminan este virus (VPH) de manera natural de su cuerpo, la infección persistente puede causar cáncer de cérvix”, indicó la doctora Ana Patricia Ortiz, catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR.

Según el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, durante el periodo del 2006 al 2014, los primeros cinco municipios con mayor tasa de incidencia ajustada por edad en cáncer cervical fueron Sábana Grande (19.4), Aibonito (19.0), Orocovis (18.8), Santa Isabel (18.7) y Lajas (17.2).

¿Cómo se relaciona el VPH con el cáncer cervical?

Se estima que el 99 % de los casos de cáncer cervical son el resultado de la infección persistente con el virus del papiloma humano (VPH), informó la doctora Ana Patricia Ortiz, catedrática del Departamento de Bioestadística y Epidemiología de la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la UPR.

Ortiz indicó, además, que un estudio realizado por investigadores en los Estados Unidos estimó que a la edad de 45 años, más del 80 % de las personas se habrán infectado con VPH, lo que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.

“Aunque la mayoría de las personas eliminan este virus de manera natural de su cuerpo, la infección persistente puede causar cáncer de cérvix, vagina, vulva, ano, pene, y orofaringe, así como verrugas anogenitales en las personas infectadas”, explicó la profesora.

En Puerto Rico, un estudio poblacional realizado por la doctora Ortiz y otros investigadores de la Escuela Graduada de Salud Pública del RCM y del Centro Comprensivo de Cáncer de la UPR, en mujeres residentes del área metropolitana de San Juan, estimó que el 29.4 % de las participantes tenía infección cervical con VPH, mientras que 8.4 % de las mujeres estaban infectadas específicamente con un tipo de VPH asociado al desarrollo de cáncer.    

"La mejor manera de prevenir el cáncer cervical es mediante la vacunación durante la adolescencia, y a través del cernimiento en mujeres adultas. Edúquese, consulte a su médico, y tome control de su salud", apuntó la doctora.

Herramienta indispensable la vacuna contra el VPH

El Centro para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) incluye la vacuna contra el VPH en las guías de vacunación de niños y adolescentes, incluyendo féminas y varones. Esta vacuna, explicó Ortiz, fue aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) para la prevención del cáncer cervical, así como para la prevención del cáncer de vagina, vulva y ano, y otras lesiones premalignas relacionadas. 

“No solo esta vacuna previene contra la mayoría de los cánceres causados por el VPH, sino que una de ellas también protege contra verrugas genitales asociadas a la infección con VPH”, apuntó Ortiz.

La investigadora explicó que la vacuna se recomienda para los niños y niñas entre las edades de 11 a 12 años. Aunque la vacuna también se recomienda hasta los 26 años para las personas que no fueron vacunadas previamente, dijo Ortiz, la vacunación en la preadolescencia es más efectiva para que las personas desarrollen una mejor respuesta inmunológica y estén protegidas antes de exponerse al virus.

Para la prevención del cáncer cervical, las mujeres mayores de 21 años también deben hacerse rutinariamente la prueba de detección temprana conocida como Pap.

Esta prueba es necesaria para todas las mujeres, incluso aquellas que han sido vacunadas contra el VPH, debido a que aunque las vacunas existentes protegen contra los tipos de VPH más comúnmente asociados al cáncer, no protege contra todos”, expresó la doctora. "Otro motivo para continuar el cernimiento de cáncer cervical, aun estando vacunada, es que algunas mujeres podrían haberse infectado con VPH antes de ser vacunadas, lo cual reduciría la efectividad de la vacuna. Sin embargo, aunque en este caso la vacuna no protegería a las mujeres contra el tipo de VPH del cual se infectaron previamente, si las protegería contra otros tipos de VPH incluidos en la vacuna", añadió.

En el Mes de la Prevención de Cáncer Cervical, Ortiz extendió una invitación a todas las personas a vestir de "teal" el viernes, 26 de enero, para crear conciencia sobre la condición y prevenirla.

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