13 Reasons Why abre espacio de conversación entre padres y adolescentes

Si bien la serie de Netflix ha sido criticada por su crudo contenido gráfico, cada capítulo pudiera dar paso a una oportunidad única entre padres y adolescentes

Por David Cordero

Desde el clásico bullying hasta las violaciones sexuales y el suicidio, todas son situaciones que la serie de Netflix 13 Reasons Why proyecta en cada capítulo de la forma más real y cruda posible. Tanto que ha logrado capturar la atención de profesionales de la salud mental, padres y de los más vulnerables, los jóvenes.

“Tengo que admitir que como profesional de salud mental que trabajo con estos temas constantemente me impactó positivamente de primera intención, porque es bien real y es bien parecido a lo que yo trabajo con adolescentes que están manejando situaciones similares a las que ocurren en la serie”, expresó la doctora Karen Martínez, psiquiatra de adolescentes y niños del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Martínez relató que, antes de ver la serie, varios de sus pacientes hicieron referencia a las situaciones que se proyectan, algo que llamó aún más su atención. 

“Los adolescentes con los que trabajo, algunos de ellos están pasando por situaciones similares a estas, así que me habían dicho que no la habían podido ver, que habían visto el tema y habían decidido no verla y entonces están los otros que sí habían decidido verla, y ahí sí tengo mis preocupaciones”, apuntó.

El drama de 13 episodios está basado en la novela para jóvenes de Jay Asher de 2007 sobre una estudiante de escuela superior que se suicida. Antes del acto, la joven deja 13 grabaciones de audio en las que detalla los eventos, situaciones y personas que según ella la llevaron a tomar la decisión de privarse de la vida.

13-reasons-why.jpg En esta escena de la serie, el actor Dylan Minnette, interpretando a Clay Jensen (izquierda), y el actor Christian Navarro, quien interpreta a Tony (derecha).

La doctora enfatizó en que no es recomendable que jóvenes que son pacientes de salud mental o que estén o hayan pasado por situaciones similares a las presentadas en la serie vean dicho contenido, pues puede retraumatizar a los adolescentes que han pasado por situaciones similares a las de los personajes.

De hecho, la psiquiatra indicó que no recomendaría a ningún adolescente ver la serie, a menos que no haya habido una conversación inicial con los padres o el adulto encargado y que ese adulto vea la serie con el menor, de modo que pueda desde una perspectiva adulta abordar las situaciones que se ven en los capítulos.

“Definitivamente, creo que mucha de la controversia tiene que ver con lo gráfico y real que ponen muchas de esas situaciones y ahí podemos hablar sobre el impacto que eso puede tener sobre adolescentes que no necesariamente están preparados para manejar esos temas”, explicó la doctora.

Puente para conversación

Para bien o para mal, 13 Reasons Why llegó de forma inadvertida para los padres de adolescentes, que dedican gran parte de su tiempo a Netflix. 

Así las cosas, posiblemente su hija o hijo adolescente vio la serie antes de que usted supiera sobre su contenido, y, si bien habría sido más favorable que hubiera habido una conversación al respecto antes de verla, está a tiempo de abrir un espacio único de conversación.

“Si ya el adolescente la vio, pues nos da una oportunidad increíble de tener unas conversaciones bien poderosas”, apuntó la doctora, enfatizando en que, en primer lugar, es necesario que los padres hablen con sus hijos acerca del suicidio, que es la segunda causa de muerte en el renglón de los jóvenes a nivel mundial.

De acuerdo a Martínez, si hay un aspecto que la serie logra presentar muy bien, es la dificultad que que tiene muchos padres para comunicarse con sus hijos adolescentes.

“En tantas oportunidades hubo adultos que pudieron haber intervenido con estos adolescentes de una manera que les cambiaran su futuro y hubo tantas oportunidades perdidas en la serie, y eso nos pasa, los adultos le tenemos miedo a hablarles a los adolescentes y hablar de estos temas difíciles”, dijo la investigadora principal del Centro de Estudio y Tratamiento para el Miedo y la Ansiedad del RCM.

Martínez explicó que es importante que los padres también vean la serie, de modo que se puedan abordar efectivamente los temas y situaciones que se presentan en los 13 capítulos y que el padre pueda añadir una perspectiva adulta a la interpretación que el joven ya realizó sobre lo que se presenta en la serie.

“Muchos de estos personajes nos dan oportunidades a nosotros como padres de preguntar, ¿a ti te ha pasado lo mismo que le pasó a este personaje?, o¿tú has visto cosas similares a lo que le pasó a este personaje? ¿Qué tu piensas que pudiesen haber hecho?”, indicó.

De acuerdo a la OMS (cifras a nivel mundial):

  • Cerca de 800 mil personas se suicidan cada año.
  • El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo de 15 a 29 años.
  • Por cada suicidio, hay muchas más tentativas de suicidio cada año. Entre la población en general, un intento de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante.
  • El 78% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.
  • La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

Durante el año 2016, en Puerto Rico se registraron 188 suicidios, de acuerdo con cifras del Instituto de Ciencias Forenses y la Comisión para la Prevención del Suicidio del Departamento de Salud. Eso representa una tasa de 5.5 por cada 100,000 habitantes. De ese total, 19 suicidios fueron entre las edades de 15 y 24 años, lo que se traduce en una tasa de 7.71 en ese renglón. 

“La serie ha abierto conversaciones acerca de lo que es el suicidio, de lo que se debe hablar con los adolescentes y de cómo los adultos hablamos con los adolescentes”, expresó Martínez.

“Quizás no queremos pensarlo como adultos, pero el suicidio es algo que ocurre con mucha prevalencia en esta etapa como tal, y el suicidio, al igual que les ocurre a los papás de Hannah en la serie, que no habían visto ningún warning sign, a veces en los adolescentes es así; ocurre bien impulsivamente”, añadió, al tiempo que aseguró que uno de las problemáticas con el suicidio entre adolescentes es, precisamente, que no se habla con ellos sobre el tema.

Por el contrario, conversar con su hija o hijo adolescente sobre el suicidio, lo hará consciente de la situación y le puede proveer herramientas para que, en caso de que esté enfrentando o enfrente una situación difícil y tenga ese tipo de pensamientos, pida ayuda.

“El problema que tenemos con el suicidio en adolescentes es que no se pregunta, ¿alguna vez te ha pasado esto por la mente? ¿Alguna vez tú has pensado que valdría al pena morirse? Porque si nos dicen que están pensando en esto, les podemos buscar ayuda, pero si nunca les preguntamos, nunca lo vamos a poder ayudar”, indicó Martínez.

Urgen herramientas para consejeros escolares

Una de las situaciones que la serie también pone a relieve y que ha sido una de las críticas, es que es el consejero escolar una de los individuos que el personaje protagónico de la serie responsabiliza de la decisión de suicidarse.

“Esa ha sido una de las críticas, por qué no podían poner una intervención efectiva, porque obviamente hay muchas intervenciones efectivas”, apuntó la psiquiatra.

En la serie, el personaje del consejero parece estar distraído con situaciones personales, otros problemas escolares y incluso en una las escenas más importantes, se presenta cómo el teléfono celular interrumpe la conversación con la joven que finalmente se suicida. Esa mezcla de factores, incide en que el el consejero no logre captar las señales que la adolescente estaba enviando.

La doctora Martínez también puso en perspectiva que los consejeros en las escuelas no necesariamente cuentan con el entrenamiento que tendría un psicólogo clínico o un psiquiatra en adolescentes para identificar riesgos suicidas.

“Parte de lo que nos trae la serie es que la escuela es el lugar donde realmente se puede identificar eso (jóvenes que podrían estar pensando en el suicidio), vamos a darles a esos consejeros las herramientas para asegurar que no pasen esos casos”, indicó la psiquiatra.

“Son tantas problemáticas que hay en los adolescentes y tan diferentes unas de otras que también es bien injusto de nosotros como sociedad pretender que un solo profesional pueda manejar todo eso, porque ellos no solamente manejan crisis de salud emocional, también atienden problemas académicos, problemas interpersonales de los estudiantes, problemas con los maestros, o sea que es un trabajo simplemente difícil”, apuntó Martínez.

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