Boricuas en EE.UU. sufren mayores trastornos de salud

Informe. Un nuevo estudio de la CDC arrojó que los puertorriqueños en EE. UU. son la minoría hispana con la peor tasa de salud y la mayor cantidad de enfermedades crónicas.

Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz

Los puertorriqueños en Estados Unidos son la comunidad con mayores problemas de salud física y psicológica en comparación con otras minorías hispanas, según lo reveló un estudio publicado el pasado 17 de junio por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

El informé halló que entre los 54 millones de adultos hispanos que viven en Estados Unidos, los boricuas residentes en el norte cuentan con una salud más pobre (19.2 %), enfrentan una o varias enfermedades crónicas (27.3 %), son más propensos a problemas psicológicos (6.2 %) y son los que más complicaciones tienen para trabajar debido a problemas de salud (11.4 %).

El estudio –que fue dirigido por Jacqueline Lucas, del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS, por sus siglas en inglés)– se realizó entre los años 2010 y 2014. Para esta medición, se dividió el segmento hispano en Estados Unidos en cuatro categorías: puertorriqueños, mexicanos, cubanos e hispanos de centro y sur América.

Según el informe, los adultos hispanos tienden a informar “regular o mala salud” más a menudo que sus pares estadounidenses no hispanos, en torno a un 17 % y 12 %, respectivamente.
Para la doctora Lourdes Soto De Laurido, directora del Instituto de Investigación en Promoción y Educación para Salud Global del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, estos datos podrían apuntar a que los puertorriqueños residentes en Estados Unidos viven en un estado de pobreza socioeconómica.

“Cuando hablamos de disparidad, se habla de desigualdad socioeconómica. Esto lo que nos dice es que la mayoría de los puertorriqueños que vive en Estados Unidos debe estar en un nivel socioeconómico bajo y, por lo tanto, la accesibilidad a los servicios de salud, a planes médicos o a pagar por estos servicios no está siendo la esperada”, acotó.

La tesis de la experta se valida al observar otro dato del estudio que arrojó que 6.3 % de los puertorriqueños entrevistados indicó haber tenido restricciones en la participación social en Estados Unidos, por encima de los hispanos de centro y sur América (3.1 %), Cuba (3.1 %), México (4.7 %) e incluso el resto de los ciudadanos no hispanos residentes del país (3.9 %).

Para doctora, el problema con esta situación es que contradice el imaginario que lleva a los puertorriqueños a emigrar a Estados Unidos en busca de mayores oportunidades y mejor calidad de vida. Cabe recordar que el pasado año sobre 64 mil boricuas se fueron de la isla y la mayor parte de estos se establecieron en alguna región de Estados Unidos.

“En ocasiones, la falta de experiencia nos hace pensar que lo peor está en mi ambiente y lo mejor está en el ambiente que no conozco. Para moverte de Puerto Rico a cualquier estado, los planes médicos tienen su propias regulaciones. Si no tienes ahorros, que la mayoría no los tiene, quiere decir que la mayoría de la gente que se está yendo no tiene trabajo, vivienda y plan médico”, explicó la experta de la UPR.

Añadió que muchas de estas personas que emigran o que son boricuas que nacieron en Estados Unidos, no se van o viven solos. Es decir, al vivir con su familia, hijos o parejas, las energías para el cuidado de la salud se enfoca en otros y no ellos mismos. Para Soto De Laurido esta práctica conlleva a un mayor incremento en estrés, lo que provoca que los puertorriqueños reporten una alta tasa de trastornos psicológicos (6.2 %) en el estudio.

“Muchos se hacen una idea mágica de que inmediatamente se van, van a estar mejor, sin recordar que inmediatamente ponen un pie en Estados Unidos, pasan a ser un grupo minoritario y, por lo tanto, tienen que competir con otros grupos de minoría para beneficios y servicios”, aseveró.

Según la experta, el problema se complica al observar las tendencias de enfermedades que más reportan los boricuas en Estados Unidos, ya que estas son las mismas complicaciones de mayor causa de muerte en Puerto Rico. Entre estos padecimientos, se incluyen hipertensión, enfermedades cardíacas coronarias, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer, artritis,  hepatitis, enfisema, problemas renales y/o asma.

Precisamente, según datos del Registro Demográfico local, el cáncer, las enfermedades del corazón y la diabetes, fueron las principales causas de muerte entre 2009 y 2014 en Puerto Rico.
“Puede haber una predisposición genética o sensibilidad cultural, pues las prácticas de salud las repetimos en cualquier lugar en el que estemos”, dijo Soto De Laurido.  La investigadora se refirió a malos hábitos alimenticios y de ejercicios, sedentarismo y falta de descanso que culturalmente afecta a los puertorriqueños.

A modo general, el informe de la CDC mostró que los adultos de Centroamérica y Sudamérica son lo que tienen una salud similar o mejor que la población no hispana de Estados Unidos. Para el estudio, se entrevistaron 165,950 adultos hispanos mayores de 18 años, de los que 17,392 son de México, 4,723 de centro y sur América, 2,846 de Puerto Rico, 1,484 Cubanos y 2,435 respondieron a otra etnia hispana.
 

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