Espectacular Jessica Chastain en “The Eyes of Tammy Faye”

Reseña de la película desde el Toronto International Film Festival.

Por Orlando Maldonado, especial para Metro

Toronto – La actriz Jessica Chastain va nuevamente por el Oscar en este biopic inofensivo del director Michael Showalter.

El magnetismo de Jessica Chastain en su nueva película, The Eyes of Tammy Faye, es suficiente para ignorar algunas de las faltas de este biopic tradicional. No hay nada que no se haya contado antes en esta historia de ascenso y caída estrepitosa de una figura problemática. Lo que sí hay es una fantástica interpretación por parte de una de las mejores actrices de su generación, quien no solo se transforma debajo de maquillaje, vestuario y pelucas para convertirse en la controversial televangelista, sino que también se compromete con una actuación que pocas veces se tropieza. Este es el as bajo la manga del director Michael Showalter (The Big Sick), quien ante una historia familiar utiliza a Chastain como su arma principal.

La actriz de 44 años interpreta a Tammy Faye, la famosa televangelista estadounidense que en las décadas de los setenta y ochenta lideró el espacio televisivo espiritual habiendo fundado el programa The PTL Club junto a su marido, Jim Bakker, interpretado por Andrew Garfield con una chispa similar a la de Chastain, aunque de menor grado.

Desde su primera conversación como jóvenes universitarios, es evidente que Bakker posee el arte de la oratoria. Con biblia en mano, como si la necesitara, el joven ambicioso argumenta, muy convencido, que a través de su palabra, Dios los ha invitado a vivir entre riquezas. Si suena familiar, es que por años hemos escuchado a evangelistas justificar sus fortunas ante sus enormes congregaciones en templos que parecen palacios. Bakker, queda claro desde el principio, es más comerciante que hombre de fé. Tammy, a quien el guion transmite como una chica humilde e inocente que ama cantar y crear marionetas, se convierte en la primera víctima de sus secretos y mentiras.

Años después, Jim y Tammy han creado un imperio en nombre del cristianismo. Jim, inspirado en una insaciable sed de riqueza. Tammy, por su nobleza y deseo genuino de ayudar a la gente y ser la voz de los que han sido silenciados, o al menos esa es una de las maneras en que el guion de Abe Sylvia nos trata de vender a esta controversial figura. Por otro lado, Tammy es presentada como una persona ingenua, incapaz de cuestionar las acciones de sus esposo y tan brillante como una piedra. En ocasiones, el guion parece tratar de burlarse de sus motivaciones y posturas en cuanto al rol de la religión en la sociedad. Pero es precisamente una postura lo que está ausente en el guion de Sylvia. La aparente neutralidad de la película no permite que el tono satírico del primer acto se transfiera al resto de esta historia, la cual se mueve a un compás muy familiar dentro del subgénero de los filmes biográficos.

Si algo separa esta propuesta del resto, es una soberana actuación de Chastain, quien se entrega totalmente en uno de esos roles que definen carreras. Aunque su filmografía habla por sí misma, esta podría ser la película que finalmente vea a Chastain ganar el codiciado oro en los premios Oscar. Crédito adicional al equipo de maquillaje, cabello y vestuario, quienes ponen la “cherry on top” de lo que por sí sola habría sido una impresionante actuación. Ante la indecisión del guion sobre Tammy Faye, Chastain la interpreta con la sinceridad necesaria para que la audiencia no se vuelva en contra de ella.

El estreno de The Eyes of Tammy Faye en cines de Puerto Rico está programado para este jueves, 16 de septiembre.

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