La curiosa adaptación de "Yo Soy Betty, la Fea" en Rusia y sus diferencias con la versión original

Un ejecutivo comenta lo difícil que fue adaptar una producción tan alegre como “Betty, la Fea” a un público menos emotivo.

Por Adriana González

Cuando una telenovela tiene tanto éxito como “Yo Soy Betty, la Fea”, es de esperarse que muchas otras cadenas y canales de televisión busquen hacer una producción similar para generar un impacto en la audiencia. Es por eso que la famosa historia de Fernando Gaitán le ha dado la vuelta a todo el mundo, no solo en su versión original en diferentes idiomas, sino también con versiones hechas en varios países.

La famosa historia de Betty, don Armando, Marcela y todo el equipo de Ecomoda ha sido adaptada a diferentes versiones, pasando por China, Sudáfrica, México y hasta Estados Unidos, cada una con sus pequeñas diferencias. Pero el caso de la versión rusa es particular ya que tiene algunos cambios más notables en comparación con la producción original, todo con la idea de calar más en la población del país europeo.

La adaptación de Yo Soy Betty, la Fea en Rusia

Bajo el nombre de “Ne Rodis Krasivoy”, que en español la traducción sería “Nacida sin ser bonita", Rusia buscaría captar a los espectadores con una historia que ha cautivado a todo el mundo no solo por su trama intrigante y diferente, sino también por su toque de humor, que no es algo a lo que los rusos están acostumbrados a ver dentro de una telenovela.

Según reseña el portal de la BBC, el proyecto comenzó con James Kramer, un ejecutivo de televisión experto en exportar series y quien fue reclutado para hacer esta y otras producciones en Rusia.

“Trajeron a varias personas, incluyéndome a mí, para ofrecerles la tecnología estadounidense, tanto el equipo como la formación para usarlo, y explicarles cómo formar un equipo de guionistas para televisión y un centro de producción” comentó.

Y entre las varias series que el ejecutivo desarrolló fue la adaptación de Yo Soy Betty, la Fea en Rusia, trabajando en ella junto con los guionistas que estaba formando, alegando que fue todo un reto tanto para él como para el equipo, en especial por las diferencias culturales entre las costumbres latinas y las rusas.

Las diferencias más notables entre la versión rusa de Yo Soy Betty, la Fea y la original

Uno de los problemas a los que Kramer y su equipo se enfrentaron fue a una de las subtramas de la telenovela que era la rivalidad entre los empresarios para dirigir la empresa familiar de diseño, “pero en Rusia no existían empresas familiares. Había sido la Unión Soviética”, explicó el ejecutivo.

Por lo tanto, los guionistas debieron cambiar esto, haciendo a los ejecutivos de la empresa más viejos, con un tipo empresa permitido por el sistema soviético, uno que fabricaba uniformes y vestidos de novia, para luego privatizarla.

“Teníamos que dar a la serie un sentimiento de orgullo y patriotismo. Contar la historia de alguien que cogió algo de los tiempos soviéticos y lo mejoró”, comentó Kramer, además de asegurar que debía hacerse de esa manera “en lugar de hacerles crear un negocio nuevo, porque en Rusia se asumía que nadie que tenía dinero lo había conseguido por medios oscuros".

Por otro lado, toda la carga emotiva en las telenovelas latinas se mostraba de manera diferente en Rusia, por lo que debieron hacer lo mismo con la adaptación de Yo Soy Betty, la Fea.

Kramer destacó una escena en la que el personaje principal estaba buscando trabajo incansablemente hasta que por fin consigue uno. Y si bien en la producción colombiana Betty se llena de alegría al enterarse, en la versión rusa la protagonista rompe en llanto.

“Había un ejecutivo estadounidense de Sony que vio el momento y dijo: ‘¿Si es el día más feliz de su vida, por qué llora?’. Y los rusos respondieron: ‘No, no lo entiendes. En Rusia la gente no celebra la felicidad saltando. La felicidad causa lágrimas", comentó el ejecutivo.

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