Judas and the Black Messiah: Impresionante pedazo de historia llega en momento clave

El filme se adentra en la legendaria organización The Black Panthers

Por Félix Caraballo Martínez

“Yo soy un revolucionario” – vocifera con ímpetu una y otra vez, el activista Fred Hampton en una de las escenas más electrizantes de Judas and the Black Messiah, la nueva cinta de Warner Bros. que estrena esta semana en cines y simultáneamente en la plataforma de HBO Max.

Esta frase se convirtió en el grito de guerra del líder del capítulo de Chicago de la organización revolucionaria “The Black Panthers”, que hoy día aboga por los derechos de la comunidad afroamericana en Estados Unidos. El poderoso drama es protagonizado por Daniel Kaluuya en el papel de Hampton (nominado al Golden Globe y al Critics Choice como Mejor Actor de Reparto por esta interpretación) y LaKeith Stanfield, quien interpreta a William O’Neal, delincuente que se convierte en informante de la FBI para infiltrarse en la organización liderada por el activista con el fin de desarticularla.

En pleno apogeo de la lucha por los derechos civiles esta organización se convirtió en el blanco del FBI, particularmente Hampton a quien consideraban una amenaza para la seguridad nacional, persiguiéndolo al punto de asesinarlo a sus cortos 21 años de edad.

La excepcional cinta producida por Charles D. King (Fences, Sorry To Bother You) y Ryan Coogler (Creed, Black Panther) y dirigida por Shaka King (Newlyweeds), se enfoca en presentar como las historias de estos dos personajes se cruzan y el impacto que tiene en las motivaciones personales de cada cual.

El guión de King y Will Berson presenta las historias de ambos personajes y como la fijación de la alta plana del FBI se ensañó contra este grupo con la clara intención de desmantelarlo sacando a relieve la corrupción institucional y el racismo que todavía resuena con fuerza. El cineasta nos sumerge en el contexto histórico desde el principio gracias a un efectivo pietaje de archivo para proveerle de mayor veracidad al proyecto, con imágenes de disturbios, el asesinato de Martin Luther King y una entrevista a O´Neal, que da pie a esta impactante historia que se desarrolla en la década de los ‘60.

Judas and the Black Messiah se une a un selecto puñado de cintas estrenadas en los pasados meses, que exploran los temas de la desigualdad, injusticia y opresión, desde diferentes ópticas, como las geniales The Trial of the Chicago 7 y Mangrove con similares efectos emocionales.

Además de una gran dirección que presenta con igual balance ambas historias, la dirección artística, la selección musical y una estupenda cinematografía; son las actuaciones las que hipnotizan, especialmente Kaluuya, quien logra una estremecedora interpretación combinando el apasionamiento y elocuencia de Hampton durante eventos públicos, mientras que luce más comedido en su vida privada, como en su relación con Deborah Johnson, una militante que termina convirtiéndose en su pareja, personaje que brinda el centro emocional de la relación; impactando la vida pública de Hampton, en una magnética interpretación por Dominique Fishback (Project Power), una joven actriz con un futuro prometedor.

Por otra parte, Stanfield (Get Out, Knives Out, Sorry To Bother You) continúa demostrando porque es uno de los actores jóvenes más completos de esta generación. La compleja dualidad del personaje de O’Neal que aun dentro de su frialdad, muestra pinceladas de humanidad al debatirse entre la lealtad a su gente versus el compromiso con sus superiores, provocan que su actuación registre auténtica y a la altura de Kaluuya.

Mira el tráiler:

Loading...
Revisa el siguiente artículo