Opinión: Salma Hayek y su “Monarca” se consolidan como la mejor serie

La serie mexicana ya está disponible en Netflix desde el pasado viernes

Por Ricardo Tinajero

Existe en el mercado de las series de televisión un sinfín de nuevos productos que van siendo más y más competitivos unos con otros. Pero lo que acabo de ver el pasado 13 de septiembre es algo glorioso. Tanto y tanto se habló de la serie llamada “Monarca”, a la cual se le ha hecho un gran despliegue de publicidad.

Bueno, desde que vi en las redes los promos en donde la misma productora de ésta, Salma Hayek anunciaba el tequila Herederos. En ese momento pensé, la jarocha ya se va a meter en este negocio; como buena empresaria le ira muy bien. Pero mi sorpresa fue que no se trataba de un lanzamiento de una bebida, sino de la ambiciosa producción que llevaría a través de Netflix.

Pues el día llego, tenía mis reservas, pero hubo alguien que me hablo maravillas de la serie. Diciéndome, que la fotografía era excelente, la dirección, las locaciones, el vestuario, todo maravilloso, etc., entonces le contesté, “claro que me dices eso porque estás ahí”. A lo cual me contestó, “cuando la veas me das tu opinión”.

Recordé esa conversación en la que Juan Manuel Bernal me lo decía. Y para luego es tarde, encendí la tv y puse “Monarca”. A los 5 minutos me enganchó; para lo cual le mande un mensaje a Bernal diciéndole, que ya estaba capturado por la magia de esta serie. Transcurrió todo el primer capítulo y cuando iba a comenzar el siguiente, reflexione, pensé y dije “mi amigo el ojos -como cariñosamente le digo a Juan Manuel-  no se equivocó.

Está muy buena, las actuaciones de Rosa María Bianchi, Irene Azuela, Osvaldo Benavides, Juan Manuel Bernal, Gaby de la Garza, Alejando de los Hoyos. Son de 10. Y miren que la historia está muy bien escrita por Fernando Rovzar, Julia Denis, Ana Sofía Clerici y Sandra García Velten.

La producción corre a cargo de Lemon Films. Nunca me imaginé que la ambición por el poder llegará tan lejos como para enfrentarte con uno o varios hermanos. Y esa fue mi pregunta cuando a los tres protagonistas los tuve frente a frente ¿Por qué se odian tanto, si son hermanos? A lo cual comentaron, que así suele pasar, entre hermanos se pueden odiar, pero en el fondo se aman de la misma manera.

Había visto el trabajo de Irene en teatro y me parece una actriz que ama el oficio, pero aquí demuestra porque abraza el arte de la interpretación de tal manera, es sorprendente como lleva a esta hermana que quiere hacer lo correcto, pero el sistema, a veces te orilla a no hacerlo, pero ella con su honestidad tratará de regresar a todos en la familia al redil.

Osvaldo ha madurado, físicamente y en el histrionismo, pero aquí se voló la barda. Darle vida a un bisexual, el cual tiene un acuerdo con su esposa para vivir una doble vida, ¡wow, sí que me sorprendió! ¿Por qué era tan difícil ver este tipo de personajes en la tv? Me da gusto que se atrevieran a mostrarlo, así, tan normal, muy bien por Osvaldo.

Y todas mis amigas concuerdan en que es el prototipo de hombre con el que se quisieran casar. Conozco a Juan Manuel desde que comencé mi carrera, de eso ya hace 20 años. Y siempre lo he visto poniéndose retos, aumentando la complejidad del personaje cada vez más. Ha hecho  todo tipo de personajes, pero este villano, ahora sí, y perdón por el francés, ¡no tiene madre!

Creo que nunca había visto a un antagónico lleno de tantos matices, siendo un ser humano, con debilidades, defectos y virtudes, pero con un cinismo fuera de lo común. Eso me encantó, de que no es el típico acartonado que se convierte en cliché. En verdad este triángulo es divino. Y más me encanta que todo gire alrededor del tequila. Felicidades a esta producción, Netflix, Salma y a todos los que participan en ella, porque en verdad así si dan ganas de quedarse el fin de semana en casa viendo una historia de esa magnitud.

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