El colombiano que trabaja en la reconstrucción de Puerto Rico tras el Huracán María

Con el apoyo del músico Residente, y de Univisión, un equipo de la Fundación TECHO encabezado por Juan Camilo Becerra, trabaja en la restauración de la isla para responder a la situación de emergencia.

Por Publimetro Colombia

Tras la invitación del músico René Pérez Joglar, también conocido como Residente, la organización TECHO (antes Un Techo para mi País) llegó a Puerto Rico para aportar en la respuesta a la situación de emergencia que vive el país luego del paso del Huracán María.

La implementación del trabajo de TECHO, que encabeza el colombiano Juan Camilo Becerra, permitió inaugurarar las primeras tres primeras soluciones habitacionales de las 250 que se tienen planeadas para atender integralmente las necesidades de la población en Puerto Rico.

Economista y comunicador social de la Universidad Javeriana, Becerra es uno de los tres responsables de liderar a los equipos que participarán en el trabajo de reconstrucción que TECHO aporte en la isla.

De 26 años, Juan Camilo se integra como voluntario en 2012 a TECHO Colombia para, en 2015, asumir como director de Vivienda, cargo cuya principal responsabilidad era la coordinación de proyectos de infraestructura que impactaran positivamente en la calidad de vida de las vecinas y vecinos que habitan en los asentamientos informales donde TECHO trabaja. A fines de 2017 deja su rol en Colombia luego de un llamado de la Oficina Internacional de TECHO, para asumir la Coordinación Territorial del Proyecto de Emergencia Habitacional en Puerto Rico.

De su experiencia estos meses en la isla, Becerra asgura que “no deja de sorprenderme la excelente red de líderes en los barrios, en la medida que se organizan para hacer frente a una emergencia que afectó a todo el país, sin distinción, pero que, como siempre, situaciones de estas características afectan a las personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad”.

Asimismo, Becerra sostiene que “el Huracán María es una catástrofe que evidencia la precariedad en que viven muchos de sus habitantes y por qué importa reflexionar y promover un desarrollo inclusivo de las ciudades, con entornos dignos y seguros en cuanto a hábitat y habitabilidad”.

La situación en cifras

Más de 100 voluntarios y voluntarias de la isla se movilizaron para recorrer los municipios de Judea, San Isidro, Los Pinos, La Granja y Villa Calma con el fin de obtener información en las zonas definidas por la afectación del huracán.

De los primeros esfuerzos de sistematización y análisis de la información brindada por 95 familias encuestadas, se identifican como principales necesidades el acceso a la electricidad (87%), la vivienda (79%), soluciones en techo (71%), el acceso a agua potable (65%) y la limpieza de escombros (64%).

En cuanto a la vivienda, el 52% respondió que el nivel de afectación es irreparable y el 21% señaló haber perdido el techo. De esta manera, tras el huracán, el 35% permanece en su propia casa, el 32% en la casa de un familiar o amigo en la comunidad y el 14% en la casa de un familiar o amigo fuera de la comunidad. El 11% permanece en un refugio municipal o del Estado.

Frente a la ponderación de proyectos, la vivienda fue seleccionada con el 72%, el acceso al agua potable con el 63% y las soluciones en techo con el 59%. En promedio se contabilizaron 3 integrantes por hogar y en el 61% la jefatura corresponde a una mujer.

“Estos datos que recabamos gracias al esfuerzo del voluntariado local, nos acercan a la situación actual de emergencia, comprendiendo lo prioritario y urgente para las familias en las zonas recorridas. Pero también vale mencionar que hay mucho más por conocer y hacer, por lo que resulta clave que se desarrolle un trabajo articulado entre quienes apuntan a responder a la situación de urgencia de las familias, con quienes tienen las herramientas para responder a temas más estructurales, para reducir o evitar consecuencias semejantes en el futuro”, señaló Felipe Bogotá, director general de regiones de TECHO Internacional.

Dos millones de dólares buscan recaudar TECHO para implementar las siguientes fases del plan de acción

Como parte esencial de la labor, la organización se propone movilizar 3.000 voluntarias y voluntarios durante la construcción de más de 250 viviendas de emergencia junto con las familias afectadas. Esta primera actividad de construcción tendrá un costo de 2 millones de dólares. La apuesta inicial consiste en construir las primeras viviendas en diciembre y enero de 2017. Para realizar aportes económicos, está disponible el correo [email protected].

“La prioridad del trabajo está en las familias a las que se destruyó su vivienda para que cuenten con un espacio para reconstruir sus vidas”, afirmó Bogotá.

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