Nacionales se coronan en la Serie Mundial

Washington se convirtió en el primer equipo en la historia que se corona ganando todos los juegos en la carretera.

Por José Encarnación Martínez

La Serie Mundial no fue apta para cardíacos, pero Dave Martínez puede decir que es campeón, con todo y que en septiembre se tuvo que hacer un cateterismo.

Los Nacionales de Washington se coronaron en el séptimo juego del Clásico de Otoño al dominar a los Astros de Houston con pizarra 6-2. Martínez puede decir que es el segundo dirigente boricua en coronarse en las Mayores.

La novena del Distrito de Columbia completó su misión (im)posible y consiguieron la primera corona en la historia de la franquicia.

Cuando parecía que ya los Astros tenían el juego en el bolsillo, Anthony Rendón pegó bambinazo solitario y cambió los muñequitos en la séptima entrada.

Zack Greinke, que llegó al partido con marca de 0-2 y efectividad de 5.30 esta postemporada, había lucido inmenso, con malas intensiones en la loma, pues blanqueó a los Nacionales hasta el séptimo capítulo, cuando Rendón volvió a guillarse de daña ropa.

Ante la presión que generó el palo de Rendón, el cuerpo técnico de los Astros retiró a Greinke del montículo y apostó a su relevo. Error.

Luego de que Greinke le diera a Houston 6.1 entradas sólidas, en las que permitió dos hits, Howie Kendrick disparó un cañonazo por todo el jardín derecho para darle la ventaja a los Nacionales. Will Harris fue el responsable de ponerle la esférica en la comida al veterano de Washington, que, a lo largo de la postemporada, probó que no perdona.

El dominicano Juan Soto no se sintió conforme con la pizarra 3-2 y en la octava entrada pegó un indiscutible que trajo al plato la cuarta carrera de su equipo. Y se pusieron los huevos a peso en Houston. En la novena los Nacionales llenaron las bases y terminaron anotando dos más.

Astros comenzaron ganando 

Temprano en el choque, en la segunda entrada, el cubano Yuli Gurriel se fue para la calle y en el quinto episodio el boricua Carlos Correa apareció para sacudir un rayo por la línea de la antesala, con uno en circulación. Ahí estuvieron las dos carreras de Houston. Gurriel produjo la primera con su cuadrangular solitario y Correa con su batazo oportuno.

Los Nacionales enviaron a la loma a su mejor lanzador, Max Scherzer. El veterano, que no pudo lanzar el quinto juego por espasmos en la espalda y el cuello, llegó al partido sosteniendo marca de 3-0, efectividad de 2.16, WHIP de 1.00 y 34 ponches esta postemporada. Además, los Nacionales jugaban para 5-0 en sus apariciones esta postemporada.

Scherzer trabajó por espacio de cinco entradas y permitió dos carreras. A pesar de su esfuerzo, Scherzer se fue sin decisión. Aún así su trabajo fue más que suficiente para que el equipo de la capital se sumara a los libros de historia como el primer equipo que se proclama campeón ganando todos los juegos de la serie final en casa ajena.

Los Nacionales llegaron al séptimo juego dominando a los Astros 24-9 en carreras anotadas en el Minute Maid Park durante este Clásico de Otoño. Además, llegaron al partido con récord de 4-0 enfrentando la eliminación y con marca de 3-0 en juegos con posibilidad de terminar series, incluyendo el resultado del comodín. No defraudaron.

Sepa, además, que el Clásico de Otoño del 2019 representó la primera serie a siete juegos —entre las postemporadas de MLB, NBA y NHL— en donde los visitantes se quedaron con el canto en todos los partidos.  Más allá de las 1,417 series a siete juegos en esas tres ligas profesionales, hoy se puede decir que Washington aseguró esa nota exclusiva.

Los Nacionales terminaron con marca de 8-1 jugando en la carretera esta postemporada.

Correa terminó su noche de 4-2, con una empujada. Martín Maldonado no vio acción.

Loading...
Revisa el siguiente artículo