Por: César Huerta

JALISCO, México — Una joya de pitcheo por parte de Seth Lugo y un impresionante poderío ofensivo permitió a Puerto Rico una presentación extraordinaria en el Clásico Mundial de Beisbol: 11-0 sobre Venezuela. El duelo en Guadalajara se definió apenas en siete entradas por la aplicación de la regla de misericordia. El actual subcampeón del evento tuvo una presentación imponente.

Un gran duelo de pitcheo se anticipaba en el Estadio Charros: por Venezuela, Félix Hernández de los Marineros de Seattle y por Puerto Rico, Seth Lugo de los Mets de Nueva York. Y así fue durante las dos primeras entradas. Ambos dominaron y retiraron a todos sus adversarios. Ni un solo hit.

Pero en el tercer episodio, el mundo se le vino encima a Hernández. Abrió Eddie Rosario con un toletazo profundo por el jardín derecho. Limpio triplete. Enseguida vino TJ Rivera. Impacto sólido. Elevado de sacrificio que llevó a Rosario a la registradora para el 1-0.

Luego, sencillo de Reymond Fuentes. Base por bolas a Francisco Lindor. Y Carlos Correa llegó a primera gracias a un error del cuadro venezolano. Casa llena. Carlos Beltrán vino a la caja de bateo. Felix Hernández ya había perdido el control. Cuatro bolas malas. Nuevo pasaporte, que envió de “caballito” a Fuentes hasta home. Fue todo para el estelar lanzador venezolano.

Gegory Infante tuvo que venir para apagar el fuego. Pero el daño ya estaba hecho. Los boricuas cerraron la tercera con ventaja de 2-0. Seth Lugo continuó con su grandiosa demostración desde la lomita. Su labor terminó en cinco entradas y un tercio, en los que no recibió carreras, permitió un solo hit y ponchó a tres adversarios.

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Lugo se fue entre aplausos de la fanaticada en el Estadio Charros, que casi se llenó la noche de este viernes. La llegada de Giovanni Soto a la lomita fue descontrolada. Hit de Ender Inciarte. Base por bolas a José Altuve y pasaporte intencional para Miguel Cabrera que mereció abucheos de los presentes. Casa llena. Carlos González tuvo la oportunidad de devolver la vida a Venezuela, pero se ponchó. Se acabó el peligro.

En la baja del sexto rollo, explotó el poder boricua, con el venezolano Jhoulys Chacin. Primero fue Carlos Correa, de los Astros de Houston: toletazo impresionante por todo el jardín central. Batazo de cuatro esquinas, solitario, que desató la fiesta de sus compatriotas en el Estadio Charros.

Enseguida, base por bolas para Carlos Beltrán. El de los Cardenales de San Luis, Yadier Molina, a la caja de bateo. Conectó largo. Puso de pie al gradería. Adiós a la pelota. Cuadrangular de dos carreras. Puerto Rico cerró la sexta entrada con ventaja de 5-0.

Pero los boricuas tienen mucho poder y todavía no terminaban de mostrarlo. En el séptimo inning, Carlos Correa se robó la segunda pase. Y un sencillo de Carlos Beltrán lo llevó a home. El 6-0 para Puerto Rico, que se mostró imponente.

Hits consecutivos de Carlos Beltrán y Yadier Molina. Doblete de Javier Báez y Beltán lleva la séptima a la pizarra. Nuevo doblete, esta vez de Eddie Rosario que impulsa a Molina y Báez. Con el 9-0, la aplicación de la regla de misericordia está muy cerca. Una diferencia de 10 o más, hace que se termine el partido.

TJ Rivera se paró en la caja de bateo. Impactó sólido. Homerun con Rosario por delante. El dogaout se vacía. Es tiempo de celebrar. El 11-0 termina con la agonía de Venezuela. Puerto Rico ha dado una muestra implacable de su poder. Es el actual subcampeón. El gran favorito del Grupo D. Y este viernes, tuvo un enorme debut en el Clásico Mundial de Beisbol.

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