Opinión de Jesús Manuel Ortiz: El grito de Aguadilla

Lee la opinión del representante por el Partido Popular Democrático, Jesús Manuel Ortiz.

Por Jesús Manuel Ortiz

Los municipios siempre han asumido un rol protagónico en momentos de crisis. Y es que, por años, los alcaldes se han encargado de atender a la ciudadanía con aquellos servicios que el gobierno central ha fallado en brindar. Por esto, la descentralización de los servicios esenciales tiene que ser una que tome en consideración el desarrollo integrado de los municipios. 

Por otro lado, la prestación de servicios esenciales eficientes y de calidad es fundamental para el desarrollo económico, tanto de los propios municipios como del país. Por ejemplo, sin un sistema eléctrico fuerte y eficiente, el desarrollo económico pleno a nivel municipal y estatal será cuesta arriba.

La entrada de LUMA Energy a nuestro diario vivir ha causado gran indignación a pocos meses de estar administrando nuestra red eléctrica. Si bien es cierto que el país no contaba hace mucho tiempo con un sistema robusto y eficiente, la respuesta de LUMA ha sido deficiente y desordenada, causando problemas diarios a muchos alcaldes y alcaldesas. Más aún, en demasiados casos, los ejecutivos municipales no tienen siquiera un contacto directo en LUMA a quien reclamarle cuando tienen alguna avería, por lo que los trabajos de respuesta y coordinación son casi imposibles. Esa falta de comunicación y coordinación afecta a la gente y es inaceptable. Eso sin mencionar la vergonzosa pelea que LUMA está dando en los tribunales, con dinero público, para esconder información de dominio público sobre la operación del sistema de transmisión y distribución por la que el pueblo de Puerto Rico le paga.  

Por esto acompañé la semana pasada al alcalde de Aguadilla, Julio Roldán, a marchar hasta las oficinas regionales de LUMA en el oeste. Lo hice no tan solo para solidarizarme con nuestra gente y con el reclamo del alcalde, sino para exigirle a LUMA un servicio de energía digno y de calidad. Estoy seguro que el grito de Aguadilla sentará la pauta de lo que sucederá en la calle de ahora en adelante. No basta con que el gobernador haga una orden ejecutiva para fiscalizar a LUMA a través de un comité del que se ha escuchado poco, por no decir nada. Nuestros alcaldes tienen que tener acceso directo a los proveedores de servicios del gobierno, sin excusas. Es el pueblo, aquel que nos elige con la fuerza de su voto, quien nos lo exige. Estamos juntos en esta lucha.

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