Opinión de Rosa Seguí: PS 184

Lee la columna de opinión de la abogada y portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana, Rosa Seguí

Por Rosa Seguí

La desinfomación que sigue circulando sobre el PS 184 no tiene otra consecuencia que perpetuar el maltrato a menores. Mucho se escuchó en la última sesión del Senado de Puerto Rico una gran defensa de la educación pública para nuestros menores -en relación al nombramiento interino a la secretaría del Departamento de Educación-  y de hacerle caso a la ciencia y tomar medidas apropiadas para atender el alza en contagios y hospitalizaciones por COVID-19. Pero cuando se discute el tema de erradicar una forma de maltrato a menores basado en evidencia científica, en testimonios desgarradores, se buscan excusas y pretextos, se presentan enmiendas con temas ajenos al proyecto y se consiguen personas que firmen peticiones vergonzosas.

Tener a una sola persona narrando la tortura por la que atravesó al ser sometida a una terapia de conversión y cómo le llevaron a intentar privarse la vida es evidencia suficiente para mover a todas las legisladoras a acabar y erradicar por siempre las mal llamadas terapias de conversión. Pero no fue un testimonio, fueron cada vez más sobrevivientes y profesionales de la salud quienes narraron sus experiencias de maltrato, tortura y daño causados por estas “terapias”. Durante las vistas, las senadoras opositoras al PS 184 intentaron solidarizarse en contra del maltrato pero lo cierto es que se niegan a erradicarlo.

Ahora, un grupo de senadoras intenta traer unas enmiendas sobre un tema que nada tiene que ver con este proyecto por lo que se estaría dilatando aún más la tan necesaria legislación a favor de los derechos humanos. El PS 184 pretende hacer una cosa: prohibir el maltrato a menores. O estás a favor del maltrato o estás en contra. No se puede estar a favor de los derechos de la niñez y votar en contra del PS 184.

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