Opinión de Alex Delgado: Hay que arrancar las clases presenciales

Lee la columna de opinión del periodista Alex Delgado

Por Alex Delgado

Es necesario arrancar ya con las clases presenciales. Si de verdad creemos que la educación es uno de los pilares más importantes de una sociedad, no podemos tratarla ahora como que “Bueno, sí, es importante, pero no es para tanto teniendo la pandemia”. Obviamente es entendible la preocupación de que estamos ante dicha pandemia, ahora, las dos preguntas que hago: ¿Podemos tener una mejor sociedad futura  con una educación a medio pocillo para nuestros niños y jóvenes hoy? ¡No! La pandemia, ¿es manejable? ¡Sí! Me refiero a que hay maneras de evitar contagiarse y es protegiéndose. 

Ciertamente no puede haber una apertura total de escuelas y clases presenciales en este momento, pero podemos  arrancar como se ha planteado, con un grupo reducido de escuelas, maestros y estudiantes. La educación a distancia es un reto en todos los sentidos. Desde mi perspectiva puede funcionar en un período corto de emergencia, pero ¿establecerlo como lo norma hasta que el 100% de la población de sienta segura?  No. 

Comencemos porque las vacunas no pueden ser administradas en menores de 16 años. Entonces, ¿su planteamiento es que su hijo de 10 años esté 6 años más tomando clases virtuales porque puede contagiarse al no estar vacunado? ¿Sabe lo que estaría entregándole a la sociedad como ciudadano, como “profesional” si no recibe la educación apropiada? Bueno, si no le interesa mucho crear un ser humano con rezagos por una educación virtual deficiente, pues quien pagará las consecuencias eventualmente será su hijo o hija. Y de nuevo, hay maneras de protegerse y es usted quien ha tenido casi un año para educar a su hijo sobre la urgencia y necesidad de que se proteja tomando las medidas. Según lo ha educado para otras cosas desde temprana edad, igual puede ser educado para protegerse del Covid.  

El estado debe realizar el mayor esfuerzo para tomar las medidas de protección en las escuelas. ¿Garantías? Nada en la vida está 100% garantizado. Usted podría argumentar que si no hay garantía, es razón para no enviar a su hijo a la escuela. ¿Alguien le garantiza a usted que cuando sale con su hijo no venga un loco en su auto a exceso de velocidad y los impacte? ¿Ha dejado usted de salir con sus hijos porque no tiene esa garantía? ¿Algo le garantiza que el avión en el que viaja sufra un desperfecto mecánico en pleno vuelo? ¿Ha dejado de viajar con su familia? ¿Alguien puede garantizarle que su hijo no se contagie con influenza, que también puede ser mortal? En el 2019, con vacunas, hubo en Estados Unidos 35 millones de personas contagiadas con influenza. El el caso del Covid-19, sin vacuna, se reportaron 27 millones de infectados. Lo que quiero decir con esto es que, como la influenza, el Covid-19 llegó para quedarse, que aún con la existencia de la vacuna, habrá infectados y que por eso su hijo no puede vivir encapsulado, estudiando a medio pocillo, aprendiendo y absorbiendo, quizás, a un cuarto de pocillo. Nada está garantizado, pero hay que seguir adelante.  

Finalmente, en el caso de los maestros, quienes se hayan vacunados tiene un deber y una responsabilidad con los estudiantes y con Puerto Rico. Por esa responsabilidad se les adelantó y no pueden ser tan gansos de reclamar la vacuna para luego quedarse en su casa, cuando hay otros maestros que quieren volver al salón y necesitan la vacuna. Maestro que no quiera dar clases presencial en este momento, le deben negar la vacuna y dejarlo para más adelante. 

El comenzar clases presenciales con grupos reducidos en este momento es lo apropiado porque  es manejable para monitorear de manera más segura, qué se tiene que mejorar y corregir. Hacerlo en agosto con un mayor número de estudiantes puede ser un mayor reto y riesgo. Hay que ir poco a poco, pero sin pausa. 

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