Opinión de Alex Delgado: La gansería de las vacunas

Lee la columna de opinión del periodista Alex Delgado

Por Alex Delgado

Es importante que toda la ciudadanía se vacune contra el Covid-19 en cuánto antes. Sin embargo, no ha llegado la cantidad de vacunas que se supone llegaran, lo que ha provocado un atraso en la proyección que se tenía. Sin lugar a dudas la primera fase debía cubrir a los médicos, enfermeras y enfermeros, así como todo componente que trabaja directamente con la salud de la ciudadanía.

Con total honestidad, no creo que cualquier empleado de un hospital que no intervenga directamente con una persona enferma de Covid o cualquier otra condición deba tener el mismo nivel de importancia que el personal que atiende directamente a un paciente. Por ejemplo, y sin ánimo de menospreciar la importancia de cada uno, pero el que cobra en la caseta del estacionamiento del hospital no está igual de expuesto que un médico, enfermera, personal de hospital u oficina médica que tiene algún contacto con un paciente.

Esta semana trascendió que hasta empleados de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y de la rama judicial, entre otros, fueron vacunados. Como mencioné, sí, es importante que todos se vacunen, pero esos empleados gubernamentales, ¿realmente son tan indispensables como para quitarle la vacuna a una persona de 65 años en adelante y que está en mayor riesgo de morir si se contagia?

Con total honestidad, sorprende que el presidente de la CEE, el juez Francisco Rosado Colomer justificara la vacunación de empleados de la CEE indicando que trabajan procesos eleccionarios y que viene un proceso en mayo. ¿En serio juez? Usted, conociendo que hay escasez, porque ha trascendido en los medios desde hace semanas, ¿está de acuerdo que le quiten la vacuna a un anciano para que se la pongan a uno de sus muchachos porque un proceso eleccionario es demasiado importante? Lo que más sorprende del juez Rosado Colomer es que haya solicitado que también vacunaran a los o las cónyuges de esos empleados. Quisiera escuchar del juez cómo el esposo o esposa de cualquier empleado de la CEE constituye “primeros respondedores”.

De otra parte, el director administrativo de la Administración de Tribunales, Sigfrido Steidel, confirmó que jueces y/o personal de la rama judicial también han sido vacunados y lo justificó indicando que son funcionarios de “primera respuesta”. ¿En serio?

Pero eso no es todo. La representante del Partido Nuevo Progresista, Lourdes Ramos, ha solicitado que se acelere el proceso de vacunación para los legisladores. ¡No faltaba más! Según la legisladora, ellos merecen alguna atención especial porque bregan con público. ¡Ño! ¿No entienden o no han leído que lo que ha llegado de vacunas es la mitad de lo que se había estimado? Entonces, conociendo eso, pretender que les aceleren para los legisladores es como pedir que los cuelen en la fila. ¿Son los legisladores “primeros respondedores”? La respuesta es que no. La importancia de la legislatura en una emergencia es aprobar leyes o autorizaciones que viabilicen el manejo de la emergencia por parte del estado. Todo se puede manejar con tecnología, a distancia. Aunque sea más incómodo, pero se puede. Y si de momento hay que asistir al hemiciclo o a una vista, pueden hacerlo con protecciones por un período determinado y cumplen con su función. Si tienen que atender a “Juanito”, póngase usted y “Juanito” la mascarilla, face shield, y báñense de alcohol ambos. Así pueden atender al constituyente. Si le dá miedo, pues que dígale a “Juanito” que teme que él la contagie y que no puede atenderlo presencial.

¿Qué es primera respuesta o primer respondedor? Desde mi punto de vista es cualquier funcionario público o privado cuya función es indispensable para garantizar cierto nivel de salud y seguridad en una emergencia. La clase médica, policía, bomberos, rescatistas, farmacéuticos, los que trabajan en cadena alimentaria, etc. Un juez y un empleado de la CEE, mucho menos los cónyuges, constituyen primeros respondedores ni atienden emergencias que tengan que ver con la salud y la seguridad inmediata del pueblo en general.

Yo, mientras no me toque mi turno, no me vacuno. Como periodista, no estoy en el último turno de vacunación, estamos en el penúltimo, y no tengo problema alguno con ello. Hay personas que necesitan la vacuna antes que yo. Si me llaman en un mes, dos, tres o 6 meses para vacunarme, pues así será. ¿Mientras? Sigo viviendo como he vivido de marzo para acá.

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