Opinión de Alex Delgado: No se puede pesetar

Lee la columna de opinión del periodista Alex Delgado

Por Alex Delgado

Lo ocurrido el pasado lunes en el expreso Baldorioty de Castro demuestra lo que he expresado siempre, con la seguridad de Puerto Rico no se puede pesetear. Lamentablemente eso es lo que ha ocurrido con la Policía de Puerto Rico. 

Tres agentes del orden público asesinados vilmente, hasta el momento de este escrito, por un solo asesino, pero mejor armado que los tres uniformados juntos. Esa es la realidad de nuestros policías, quienes de por sí están en desventaja en comparación con el asesino. Mientras estos no se rigen por reglas disparando a mansalva en pleno expreso, con cientos o miles de ciudadanos inocentes transitando, el policía no está en esa posición de disparar de igual forma porque su rol es cumplir su responsabilidad de repeler y capturar al delincuente protegiendo las vidas de inocentes. 

 Para completar, la realidad es que, en terminos generales, los policías no son respetados por el propio gobierno,  que pesetea su presupuesto cada año. Cada vez que tengo a un jefe de la Policía en alguna entrevista le pregunto si el presupuesto que tienen es suficiente. Se vuelven un ocho porque lo que quieren decir es que el presupuesto no les dá para hacer su trabajo como Dios manda, pero al decir eso, están dejando mal parado a su jefe, el gobernador, que es quien presenta su presupuesto. Todos saben que el presupuesto de la Policía es limitado. No obstante, el presupuesto de los criminales para la seguridad e inteligencia de sus organizaciones probablemente triplican el del gobierno para esos fines. ¿Imagina usted a Estados Unidos peseteando el presupuesto de la seguridad nacional? Aunque es objeto de debate cada año, la realidad es que es muy poco lo que se atreven tocar porque la seguridad de la nación, de los ciudadanos vá por encima. 

A raíz del asesinato de estos policías, un caballero escribió en las redes sociales: “Papito, acabo de ver las noticias donde mataron dos policías en la Baldorioty de Castro. ¡Nene, RENUNCIA por favor! Estoy histérico, sal del trabajo y regresa acá ahora mismo. Renuncia MAÑANA. ¡Dios te proteja y bendiga a mi amado hijo!… Nene están presentando visuales en el Noticiario y eso está CABRÓN… ven para acá, hazte el enfermo, ven para Aguada ahora. No vuelvas a ese trabajo. Mamá y yo te ayudaremos con las deudas. ¡REGRÉSATE para tu casa ahora! ¡Dios te proteja y bendiga hijo amado!”. Este padre, aparte de saber que el trabajo de su hijo es peligroso, sabe que probablemente no tiene las protecciones y los equipos para defenderse apropiadamente. 

El gobernador Pedro Pierluisi conoce el dolor que viven los familiares de estos tres policías. En 1993, su hermano menor fue cobarde e innecesariamente asesinado en un carjacking. En alguna ocasión tuve la oportunidad de dialogar informalmente con el hoy gobernador y salió el tema. Fue evidente, por su rostro, que esa herida nunca ha sanado, y nunca sanará, debo suponer. La muerte de un ser tan querido, en unas circunstancias provocadas por la ola criminal es algo que jamás debe superarse. Por eso sé que el gobernador  y su familia conocen lo que pasan estas familias. 

Hoy Pierluisi está en una posición de mayor control. No es lo mismo decir desde afuera lo que hay que hacer que estar en la posición y tener el poder de lograr cambios. 

La situación de la Policía es muy preocupante. Uno lee y pareciera que son más los que salen, por diversas razones, que los que entran a academias. Los criminales saben que cada vez están en mejor posición que nuestra uniformada.  

Gobernador Pierliusi, identifique todos los recursos que necesite la policía y apóyelos sin ambigüedad. Hay oficinas de asuntos sin importancia, contratistas para asuntos sin importancia, en fin, mucho dinero que se desperdicia. Si se diera el caso que usted identifica los fondos y la Junta de Supervisión Fiscal fuera un obstáculo, muéstrelo al pueblo y móntelos en el potro responsabilizándolos de no querer darle los recursos. 

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