Opinión de Alejandro Figueroa: Más preguntas que respuestas

Lee la opinión del abogado Alejandro Figueroa

Por Alejandro Figueroa

Recientemente la atención de la Isla se centraba en la compra fraudulenta de sobre $38 Millones en pruebas rápidas de Covid-19. Ese nefasto episodio en nuestra historia puede resumirse de la siguiente manera: chanchullo, la prensa identifica el chanchullo, hacen conferencia de prensa para tratar de explicar que no fue tal chanchullo, la explicación tiene tantas medias verdades como mentiras que desencadena en señalamientos adicionales, los que pretendían explicar quedan retratados no solo como chanchulleros sino también como embusteros.

Esta semana nos ha tocado revivir ese nefasto episodio, pero con hechos aún más serios y preocupantes en la medida que involucran directamente a la Gobernadora de Puerto Rico Wanda Vázquez Garced y a la ahora ex Secretaria de Justicia Denise Longo Quiñones. En esta ocasión todo arranca con la noticia de la destitución de la entonces Secretaria de Justicia por instrucciones de la Gobernadora. Ante los cuestionamientos de la prensa para que la Gobernadora revelara las razones para el despido, esta se limita a responder que aquel que insinúe que la misma es producto de desavenencias por alguna pesquisa, miente. En menos de 72 horas las expresiones de la Gobernadora quedan en tela de juicio ante la revelación de que previo a su partida la Secretaria Longo Quiñones habría hecho referidos en 3 investigaciones distintas, y que en dos de estas se hacían referidos específicos en cuanto a la Gobernadora. Además, sale a relucir que la nombrada sustituta de Longo Quiñones movió el aparato de Justicia para que los referidos no fueran entregados al FEI.

Como consecuencia, la Gobernadora se vio obligada a hacer una conferencia de prensa para intentar explicar el despido y, de paso, desligarse de la implicación de que el mismo fue producto del referido de investigación al Panel para el Fiscal Especial Independiente que hiciera Longo Quiñones, y tres fiscales, en su contra. Contrario a la versión que había dado a escasas horas de concretarse la salida de Longo, la Gobernadora adujo a que le solicitó la misma por una alegada intromisión indebida de ésta en investigaciones relacionadas al Departamento de Salud en cuanto a hechos que datan del tiempo en que la madre de ésta laboraba como Sub Secretaria de dicha dependencia gubernamental.

Para desgracia de la Gobernadora, su nueva versión y la explicación del alegado conflicto de intereses de Longo nuevamente generó más preguntas que las que logró contestar. Y en menos de 24 horas la prensa logró destapar evidencia que desmiente la versión vertida para récord por la primera mandataria. Por un lado, Longo Quiñones estableció que había quedado formalmente inhibida de los casos relacionados al Departamento de Salud y que su intervención en otras investigaciones que involucran a la Gobernadora había recibido el visto bueno de la Oficina de Ética Gubernamental. Por otro, salió a relucir una carta mediante la cual Longo Quiñones le notificaba a la Gobernadora que ésta era objeto de investigaciones en curso en el Departamento de Justicia previo a que fuera destituida de su cargo, lo cual comprueba que la Gobernadora sí sabía que Longo la había referido previo a ordenar su destitución.

Al quedar desmentida nuevamente la Gobernadora, es obligado que nos hagamos las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo es que una persona tan propensa a mentir llega a ocupar la posición más alta en nuestro gobierno? ¿Qué lleva a la Gobernadora a mentir en reiteradas ocasiones si sabe que al final del día todo se sabe? ¿Será que para ella el fin justifica los medios y que en esta ocasión se vale todo al tener de por medio la candidatura a la Gobernación?
  2. ¿Cuántos cuentos más tenemos que soportar de la Gobernadora y cuales serán las consecuencias de estos? ¿Habrán finalmente consecuencias para la Gobernadora ante otra movida en la que se pretende manipular el aparato de Justicia para atropellar a sus detractores y brindar impunidad a sus allegados?
  1. ¿Las consecuencias de este más reciente episodio darán al traste con la confianza del pueblo en nuestro aparato de Justicia? ¿Serán peor que las consecuencias de su malos manejos de los suministros para los damnificados por los terremotos o que el mal manejo de las pruebas, la data y el “contact tracing” en medio de la pandemia?
  1. ¿Cuántas veces más volveremos a caer? ¿Procurará el pueblo informarse sobre lo que representa cada candidato y buscarán comprobar la composición de la fibra moral de aquellos que pretenden dirigir los destinos de nuestra Isla?
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