Opinión del Padre Orlando Lugo: ¿Político o cristiano?

Lea la columna de opinión del Padre Orlando Lugo.

Por Metro Puerto Rico

A casi un mes de las primarias en Puerto Rico, todas las instituciones sociales enfilan sus cañones para elegir a las mujeres y hombres que mejor les representen, incluyendo las iglesias. Esta práctica es inmemorial. La historia greco-romana demuestra que la democracia, en gran medida, fue promovida por los valores cristianos. El aporte de la fe al ejercicio público fue crucial entonces para reconocer como elemento fundamental de la democracia la dignidad del ser humano, independientemente de su origen y nacimiento.

La doctrina social fomenta la participación en los comicios electorales como mecanismo civilizado para la colaboración en el desarrollo de los pueblos. Hablaba con una primera dama 'colorá' estos días sobre el asunto, en concreto sobre la necesidad de salir a votar en primarias para provocar un verdadero cambio en el ambiente político local. Me decía: “Tanto que la gente se queja de que están siempre los mismos en las papeletas electorales. Ahora, más que nunca, es el momento de elegir caras nuevas. Hay que lograr un ambiente distinto en la política en Puerto Rico y, para eso… ¡hay que votar en primarias!”.

El voto conservador es un voto flotante. Cada vez es más difícil elegir entre la amalgama de candidatos que se lanzan a la política partidista. En muchas ocasiones me pregunto: “¿se puede ser político y cristiano a la vez?”. Son tantos los que han usado nuestro voto para llegar al poder y luego nos ridiculizan.

La doctrina de la iglesia asegura que es un honor y una gran responsabilidad para los cristianos servir a la sociedad, comprometiéndose en la política. Ahora bien, la política siempre trata de lo “factible”. No siempre dispone de los medios para llevar a cabo lo necesario y, a menudo, las mayorías no quieren convertir en política las opciones cristianas fundamentales. Por ello, el magisterio afirma: “no puede reprocharse a los políticos cristianos que tengan que hacer concesiones para llegar a ciertos acuerdos”. No obstante, “hay concesiones que un político cristiano no puede apoyar nunca por motivos de conciencia”. Y eso, muchos, no lo entienden.

No es posible ser cristiano y no defender la vida; es imposible ser cristiano y no fomentar la familia. No es posible ser cristiano y no cuidar la vida de los enfermos hasta la muerte natural; es imposible ser cristiano y ser racista. No es posible ser cristiano y no proteger los derechos de la mujer; es imposible ser cristiano y pactar con la corrupción. No es posible ser cristiano y no proteger la dignidad de los niños y niñas… es imposible ser cristiano y continuar votando por los mismos. ¡Vota en primarias!

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