Opinión de Alex Delgado: Suministros politiqueros

Lea la columna de opinión de Alex Delgado

Por Alex Delgado

Esta semana Metro reveló un informe del Departamento de la Familia que expone, según personas entrevistadas por la división legal de la agencia, que parte de los suministros para los damnificados y/o necesitados del área sur y oeste tras los terremotos de enero  fueron aguantados hasta que la senadora del Partido Nuevo Progresista (PNP), Evelyn Vázquez, llegara para repartirlos. Evidentemente esto era para el “photo opportunity”, que serviría eventualmente para la campaña política.

Esto no es algo nuevo. Lo hacen los políticos de ambos partidos, legisladores, alcaldes… Muchas veces cargan cuatro cajas y cuando se apaga la cámara, dan 5 apretones de manos y se van. Se justifican indicando que es “parte de mis labores”. ¿Los ha visto usted solitos, sin cámaras, cargando cajas en el almacén de un comedor escolar de su distrito o municipio en su tiempo libre?

En el caso de la senadora Vázquez, no se le señala por cargar cajas de salchichas. Según se desprende del informe, mientras los damnificados necesitaban los suministros, los hicieron esperar hasta que llegara la senadora. No solo eso, también se menciona que llegó a tomar control de cómo se iba a repartir el bacalao, de dar instrucciones y cambiar logísticas establecidas por funcionarios de la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia, y con suministros sufragados con fondos federales.

¿Hasta qué punto la senadora es responsable? Bueno, según se desprende del informe, todo fue autorizado desde las oficinas centrales de ADSEF en San Juan por la entonces administradora, Lcda. Surima Quiñones y el entonces sub-aministrador, José Alfredo Galarza, quien incluso en un momento estuvo con la senadora en las controversiales entregas. Yo no sé si realmente la legisladora tiene mucha o poca responsabilidad cuando se le permitía desde San Juan aprovecharse de una emergencia tan seria para hacer campaña política.

La senadora negó cualquier irregularidad, sacó el violín, y expresó “Da tristeza que uno quiera servir, que uno se esfuerza por cumplir con el mandato del pueblo, de ayudar de llegar donde hay la necesidad y que personas malintencionadas se sienten a hacer daño”. Senadora, le pregunto: ¿y no le dio tristeza, no le conmovió que damnificados tuvieran que esperar desde las 9:00 am hasta que usted llegara a las 3:00 pm para recibir alguna ayuda para usted poder sacarse la foto? ¿Ahí no le hace “tuqui-tuqui” el corazón? ¿Retrasar la entrega de ayudas para hacer campaña es el mandato del pueblo al gobierno. 

Aunque la legisladora niega haber tenido la más mínima injerencia, influencia, o control, lo cierto es que en uno de los videos analizados ella agradece, ante un grupo de ciudadanos, la presencia del sub-administrador Galarza en Ponce. Dijo, “Ayer terminamos a las 10 de la noche… le dimos 16 horas. Yo le dije (a Galarza) “Tú no sabes lo que haz hecho, te pusieron conmigo, yo te voy a dar 16 horas de trabajo mínimo.”. Así lo dijo ella: “yo te voy a dar”, como si tuviera algún tipo de injerencia o como si estuviera por encima del funcionario de ADSEF.

Una persona, en defensa de la senadora, me planteaba que ella es senadora por el distrito de Mayaguez, y que Ponce, Guánica y Guayanilla están fuera de su distrito, por lo que no era una caza de votos ya que eran pueblos donde no votaban por ella. Lo que no sabía la persona es que la senadora ahora buscará un escaño senatorial por acumulación y en las primarias aparecerá en la papeleta en Mayaguez, Ponce, San Juan, Arecibo, Fajardo, o sea, en toda la isla. Por eso se tira para Ponce y Guánica a “asegurarse que las ayudas lleguen”, porque su rostro estará en las papeletas de esos municipios.

De hecho, me llamó la atención que en uno de los videos, aunque intenta proyectar conocimiento y que ella es la que es. “Ayer dimos 150 recetas con el Dr. (Carlos) Mellado en el refugio principal”. Se incluye como si el recetario llevara su nombre junto al del doctor.

A eso una parroquiana le pregunta: “¿El principal es en el Pachin?” y la senadora mira para el lado, como buscando auxilio y pregunta “Eh, ¿Dónde es que…?”. Ahí tuvo que entrar una persona a explicar. Evidentemente, más allá de saber que estaba en Ponce, no sabía ni dónde estaba parada, pero sí, sería ella la que se encargaría de que todo llegara a su lugar para que Puerto Rico durmiera tranquilo.

Finalmente, por lo investigado en el Departamento de la Familia y el informe rendido, despidieron a Surima Quiñones. Mientras, no se si antes o después del informe,  el subadministrador Galarza cogió la juyilanga y renunció. Pero allí nada ocurrió y todo corrió de forma “regular” y con toda “normalidad”. Juzgue usted.

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