Opinión de Emilio Pantojas García: Una decisión con explicación pero sin fundamentos científicos

Lea la columna del profesor Emilio Pantojas García

Por Emilio Pantojas García

 

La historia juzgará la sensatez de la decisión de la gobernadora. La explicación es principalmente política. La ciencia no la justifica: 1) Según el Task Force Médico, del 4 al 8 de mayo sería el pico de contagios. 2) No hay suficientes pruebas ni rastreo de casos para decir que la “curva de casos y muertes” sea confiable. 3) No puede decirse cuando se “aplanaría” (“level off”) una curva sin fundamentos estadísticos confiables.

Pero la explicación es sencilla, es una decisión política. NO de política pública sino de campaña primarista. La gobernadora Wanda Vázquez, una funcionaria de carrera convertida en política, no tomó una decisión de Estado, sino una decisión de candidata.

Luego de tomar una arriesgada y acertada decisión de gobernante al declarar la cuarentena y el toque de queda, fijándose en las experiencias de Italia, España y China, no pudo dar el próximo paso. Su partido y sus asesores, la envolvieron en un mar de actos corruptos y decisiones basadas en amiguismo y negocios turbios que descarrilaron y derrotaron el buen manejo de la política de salud. En medio de esos escándalos que llagan a las puertas de Fortaleza llegamos a la gran encrucijada en que nos encontramos: como continuar con medidas de distanciamiento social cuando la gente comienza a carecer al punto del hambre y la economía está al borde de un colapso total.

La gobernadora compró tiempo con promesas que incumplió, pagos estatales por desempleos, pagos a PYMES, con fondos aprobados por la Junta de Control Fiscal. Los anunció con bombos y platillos junto al presidente y la directora ejecutiva de la Junta, con caras apropiadamente adustas y sombrías. Luego prometió pagos e ingresos adicionales mediante la asignación de fondos federales por desempleo, para PYMES mediante préstamos sin repago, ayudas adicionales de FEMA, el PAN y otros programas.

Pero el tiro le salió dos veces por la culata: 1) la gente no pudo acceder a las ayudas locales por ineptitud administrativa, particularmente del Departamento del Trabajo. 2) Los fondos federales no llegan por las muy bien fundadas reservas sobre corrupción gubernamental y la falta de capacidad local de respuesta. Los dineros federales no “llegan”, hay que solicitarlos mediante un proceso para el que no hay capacidad en el gobierno. Se necesitan tecnócratas, no “batatas políticas” ni “hijos talentosos”, para realizar el trabajo.

La decisión de reabrir—justo en los días previos al “pico” de la epidemia es claramente política. La CANDIDATA Wanda Vázquez cede a presiones de izquierda y derecha. Lo anuncia el 30 de abril, justo antes de las protestas del 1ro de mayo. La gente está en la calle protestando contra un gobierno “inepto”, “corrupto”, “negligente” –escoja usted el adjetivo. Por otro lado, los/as empresarios/as, donantes de partidos y campañas, exigen la reapertura. Lo que dicta la ciencia sería esperar a que pase el “proyectado” pico de contagio y proceder con cautela de forma incremental. Lo que dicta la política es “abrir” y “rezar” porque no se agrave la situación. La lógica de la decisión es estrictamente política. Decidió una candidata, no una mujer de estado.

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