Opinión de Alex Delgado: Lo que nadie contesta

Lea la columna de opinión de Alex Delgado

Por Alex Delgado

¿Cómo el padre de familia mantiene a sus hijos sin dinero, sin comida, sin ayuda y sin que su trabajo reinicie operaciones?

Esa es la pregunta que nadie ha podido responderme. ¿Porqué?

 Desde que expresé, hace más de una semana, mi respaldo a una reapertura de la economía de forma gradual, poco a poco, y redoblando los esfuerzos de seguridad para empleados, suplidores, clientes y demás, hubo personas con inquietudes genuinas, aunque no faltaron los que critican por criticar, que hacen de ese comportamiento su estilo de vida, su bandera.

 No obstante, cuando les preguntaba “¿cómo usted sugiere que se alimenten y alimenten a sus hijos?”, entonces quedaban sin respuestas y volvían al tema de si aumentaba el contagio con una reapertura gradual. Volvía a preguntar e ignoraban la pregunta o respondían que se supone que el gobierno resuelva lo del PAN y el desempleo. Pues bien, la comida se agotó, al igual que los ahorros y las ayudas siguen sin llegar. Supongo que lo que quieren decir estas personas es que el ciudadano puede ir al supermercado y decir: “Eh, ¿cuánto es, $200.00? ¡Oh sí! Se supone que el gobierno me ayude, gracias por la compra, hasta luego”. Señores, la gente tiene hambre hoy, no pueden aguantarla en lo que llegan las ayudas. ¡Que fácil, sencillo y superficial resolvemos con “se supone”!

 De otra parte, el discurso “sociolistoide” de “es que los ricos quieren hacerse más ricos matando a los pobres trabajadores, contagiándolos” más contradictorio no puede ser, y ¿sabe porqué? Primero, es un argumento idiota e imbécilmente generalizado de su faz. En segundo lugar, si se contagia el 80% o el 100% de los empleados de la empresa, ¿cómo se vá a mantener el negocio sin empleados? Entonces te dicen, “Ah porque contratan a otros”. ¿En serio loco? Para que vean que mucho analizan. Si se enferman, no se pueden  despedir, se tiene que mantener su empleo, para eso hay licencias que protegen las plazas. “Sí, pero ¿y los que se mueren?” Mire mijo’, ¿en qué ecuación usted no entiende que al patrono le conviene tener a su plantilla saludable y en buena condición para trabajar porque sino se escocota la empresa? ¿En serio que hay que ir a Harvad para entender eso? Sí, los patronos tienen que garantizar un espacio seguro a sus empleados y clientes, lo que sea necesario, realmente necesario, y esto último lo digo para el que venga con la idea de decir que necesitan un tanque de oxígeno por empleado para sentirse seguro. Usted sabe que siempre se cuela el que busca complicar las cosas más que pa’ quedarse cogiendo los $600 semanales del desempleo, “comiendo y sin trabajar”.

 En tercer lugar, esos que hablan de que una persona quiera hacer más dinero, ¿ese no es el comportamiento capitalista que usted practica? Esa es la filosofía hasta de las uniones y los líderes de izquierda. O me vá a decir que usted se gana $8.00 la hora y no busca un lugar de trabajo que le pague más… ¿más qué? ¡Exacto! Dinero. Es cierto que hay patronos que se lo quieren ganar todo, ahorrándose lo más que puedan, sobrecargando a los empleados y exprimiéndolos, abusando de ellos. Eso es tan cierto como que también hay empleados que quieren que les paguen más por hacer lo menos posible, no rindiendo, haciendo culto a la vagancia, buscando los “breaks” con paga, entre otras cosas. ¿Qué no todos los empleados son así? Tampco todos los patronos.

 Tanto los patronos como los empleados debemos buscar ir regresando cuidadosamente a la normalidad porque si este barco económico se acaba de hundir, cuando usted salga de su casa, puede estar sin empleo. “Pues me busco otro”, diría. Si pero es que a lo mejor los otros negocios tampoco queden de pie y los que sobrevivan van a tener su reducida plantilla establecida, sin espacio para usted.

 Claro que hay que hacer pruebas y establecer el “tracing” para movernos más seguros, pero ¿podemos aguantar uno o dos meses sin movernos en lo que las cosas se dan como esperamos? El que me diga que sí es el que tiene recursos para alimentarse y a los suyos por ese período, y obviamente poco le importa los que pasen hambre. Hasta que se le acaben sus recursos. Ahí sí que no le va a importar si hay pruebas o tracing, y va a salir a buscar el sustento para su familia como sea.

 Aquí hay dos elementos que dan un indicio de cómo vá la cosa. Los hospitales están vacíos, y la cantidad de muertes, todas lamentables, son muy bajas. He visto uno que otro desesperadito tratando de establecer que la cantidad de muertos por Covid en mes y medio puede ser mayor. Póngale el doble de lo que tenemos y aún así, el número sigue siendo sumamente bajito. ¿Porqué? Porque la ciudadanía en mes y medio ha cooperado. En una lenta y cuidadosa reapertura de la economía, si cooperamos, podemos ir regresando poco a poco a la normalidad, con poco riesgo. Ahora, si nos volvemos locos y queremos reabrir La Placita a las malas, o llenar las playas, ahí nos llevar quien nos trajo.

 Ahora comienza a destacarse las segundas olas de contagio, que China la tuvo, que Italia la vá a tener, así como otras jurisdicciones. Creo que las segundas olas podrían ser  inevitables, ahora lo que debemos cuidar es que no sea alta, si es que no pudieramos evitarla. Mientras no haya vacuna, creo que todas las jurisdicciones tienen probabilidades de segundas olas, y lo único que lo evita es vacunarnos, pero no existe la vacuna. Lo otro es quedarnos encerrados hasta septiembre del 2021 (mes 18 de la pandemia) cuando se espera esté lista la vacuna. ¿Alguien de ustedes que promueva quedarnos hasta esa fecha en las casas sin trabajar? Si la respuesta es no, pues tenemos que ir moviéndonos al siguiente paso, con nuestras rigurosas precauciones.

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