Opinión de Alex Delgado: ¡Elías Vive!

Lea la columna de opinión del periodista Alex Delgado

Por Alex Delgado

Eso es lo que muchas personas deben estar pensando a raíz todo lo que ha ocurrido y ha trascendido en los pasados días. Cuando se trata de política y gobierno, aquí no se le brinda el beneficio de la duda a nadie. Si a una figura o un funcionario público se le señalan algo en los medios, el 80% de los que lo leen, ven o escuchan lo darán por culpable, y si finalmente esa persona es acusada, procesada y sale inocente, pues el 50% seguirá pensando que es culpable y el otro 30% no lo verá como culpable de lo que se le acusó, aunque siempre dudarán algo.

Yo no estoy para escribir si Elías Sánchez, Mabel Cabeza, Julia Keleher, Alberto Velázquez Piñol, Angie Ávila o cualquier otra persona, cuyas acciones  no hayan pasado el crisol de una sala judicial, son culpables o inocentes. En el caso de Sánchez Sifonte y Cabeza, a ninguno se le ha señalado de cometer tal o cual acción impropia o ilegal. No obstante, en la cosa política, y de cara a un proceso electoral, el nombre de Elías Sánchez Sifonte, con o sin justificación, vivirá. El efecto de esta controversia, de cara a los dos procesos electorales es lo que sí quiero analizar.

Durante la campaña de 2016, el Lcdo. Elías Sánchez, a quien conozco desde hace casi 15 años, fue una figura instrumental en el equipo del ex gobernador Ricardo Rosselló, tanto para la primaria, como para las elecciones generales. Sin embargo, era una figura polarizante dentro del propio equipo del entonces candidato. ¿Cuál era el planteamiento que escuchaba? Que creó una dinámica donde se llegaba a Rosselló, casi exclusivamente  a través de él, levantó una muralla entre el candidato y otras personalidades de la campaña. Pedro Rosselló González, según me confirmaron en aquél momento y pude corroborar, le puso la cruz y la campaña se rajó en dos cantos: los que estaban con Sánchez Sifonte y los que estaban en su contra. Ante esa circunstancia, se crea la figura de “Secretario de Campaña”, que recayó en William Villafañe, para restarle poder al director de campaña oficial. Las fricciones que causaba Elías Sánchez por un lado, le tocaba a Villafañe subsanarlas por el otro, para no afectar al candidato.

Una vez Ricardo Rosselló llegó a La Fortaleza, Elías Sánchez fue clave en la confección de parte del gabinete. Según ha trascendido, si el designado jefe de agencia no era traído por él, por lo menos el número dos era sus ojos en la dependencia. Obviamente no estamos hablando de las agencias de asuntos sin importancia. Fue nombrado luego por Rosselló como su representante ante la Junta de Supervisión Fiscal, con acceso ilimitado a información financiera de las agencias en las que tenía personas de su confianza, así como en las agencias en las que no. A la hora de tener valor ante una cartera de potenciales clientes que buscaban tener o mantener acceso en el gobierno, el haber sido Secretario de la Gobernación, como se habló en algún momento era su interés, hubiese sido una pérdida de tiempo.

Mientras todo eso ocurría, la esposa de Sánchez Sifonte, a quien también conozco y de quien no tengo nada negativo que decir, laboraba de alguna forma junto a la entonces Procuradora de la Mujer, Wanda Vázquez Garced, por lo que se entiende que su designación como Secretaria de Justicia tuvo la bendición y el apoyo de Sánchez Sifonte.

La salida de Rafael Rodríguez Mercado del Departamento de Salud, y la de su sucesora levantó una controversia sobre la “segunda al mando” de esa agencia, Mabel Cabeza. Según se ha publicado, ésta era quien corría la depenedencia y quien tomaba decisiones sobre contrataciones. Sin embargo, ella lo negó y dijo estar disponible para cualquier investigación. La Dra. Concepción Quiñones la sacó de la agencia (no despidió) a Cabeza y ésta fue recogida en destaque por la gobernadora y/o su personal de confianza en La Fortaleza. No obstante el lunes pasado fue despedida por el nuevo secretario en propiedad, Lorenzo González. Eso no adjudica alguna ilegalidad en sus funciones, pero sí que no goza de la confianza del nuevo jefe de la agencia.

A raíz de esto, vuelve a salir el nombre de Elías Sánchez Sifonte, y su presunta influencia en Salud. Ni él ni la Sra. Cabeza han negado ni confirmado que tengan algún lazo de amistad o que el mismo, si existiese, tenga alguna influencia en el trabajo de ella. Sí circuilaron fotos de actividades en la que Cabeza comparte con parte de la familia de Elías Sánchez, como su esposa y suegra, lo que tampoco apunta a alguna ilegalidad.

Para finalizar, vuelvo al primer párrafo y es ¿qué cree la gente?. Para una primaria o para una elección general vale lo que le gente cree y la figura de Elías Sánchez parece ser, desde el exilio, una figura clave de la campaña. ¿Está en la campaña de Wanda Vázquez ayudando de alguna manera y tras bastidores? No lo sé. Y si fuera así, tiene todo el derecho. Ahora, suponiendo que no lo esté, por como madura la cosa, su imagen parece será traída por la fuerza. Un poco le aplicarán lo que problablemente él aplicó en la campaña del 2016 y es traer figuras controversiales para “pegarlas” a un opositor y afectarlo.

No obstante, es la candidata Wanda Vázquez la que tiene que protegerse de que no la vinculen a figuras de las que el electorado tenga una impresión no tan positiva, independientemente de que no hayan cometido algún delito o acto irregular. Solo basta con una impresión de que es una figura controversial o polémica en la opinión pública. Ahora, si lo que parece ser una bolita de nieve sigue creciendo y termina donde termine, ¿le creeremos de nuevo a la gobernadora que no sabía nada?

Nuevamente, independientemente de no termine en algo mayor, si esto madura como pinta, ¡Elías Vive! en este ciclo electoral, aunque sea traído por los pelos en las cosas que lo ameriten y en las que no, algo que él supongo comprenderá a la perfección como director de campaña que fue.

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