No lo lograron

Lea la opinión del representante Denis Márquez

Por Denis Márquez

Dediqué veinte años como abogado a trabajar en contra de la práctica de levantar expedientes y de fichar a miles de personas por ser independentistas. Los históricos casos conocidos como los casos de las “carpetas” en que participé, las investigaciones del tema que realicé dando lectura a las miles de páginas de las carpetas del PIP y de perseguidos políticos, sosteniendo conversaciones con diversos encarpetados, enfrentándome a mi propia “carpeta” confeccionada por la División de Inteligencia de la Policía y sus agentes encubiertos, que se hicieron pasar por amigos durante mi vida universitaria y mi activismo político en la UPR, y el estudio de los diversos eventos históricos relacionados, incluidos los asesinatos de independentistas, me demostraron claramente una realidad que, increíblemente, se hace patente todavía. Todos podemos concluir hoy, sin lugar a dudas, que los Gobiernos coloniales, tanto del PPD como del PNP, utilizaron esta práctica para intentar destruir el movimiento independentista en Puerto Rico y, de esa forma, sostener el colonialismo para proteger sus intereses y los del Gobierno de Estados Unidos.

Si bien es cierto que no lograron ni van a lograr esa extinción, mediante este odioso esquema de persecución política sí sembraron odio y miedo hacia el independentismo. Discriminaron en el empleo público, utilizaron y siguen utilizando las agencias de “orden público” para reprimir la disidencia y el cuestionamiento criminalizando el derecho de este pueblo a su independencia. En este mezquino proceso, destruyeron familias, provocaron emigración, fabricaron casos en los tribunales que costaron la libertad a muchas personas, ficharon a miles, incluidas organizaciones políticas, sindicales y hasta religiosas. Llegaron a asesinar y a hacer un infierno la vida a familias enteras.

Ante esta realidad histórica, siempre habrá indignación, cuestionamientos, deseo y derecho a la reivindicación histórica. Alentaremos las exigencias de promover la discusión de este terrible período de nuestra historia para no repetirlo, el reclamo constante de justicia y el activo rechazo al reconocimiento de las figuras que fueron actores y cómplices de esta nefasta práctica.

Algo queda meridianamente claro: no lo lograron. Seguimos adelante reivindicando y defendiendo nuestro derecho, nuestra lucha por la independencia de Puerto Rico.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo