Sácale el máximo a tus vacaciones

Lea la opinión de Lilly Rivera

Por Lilly Rivera

Nos encanta el verano. La falta de vacaciones perpetúa el estrés, la depresión, y la infelicidad. Date una escapada por la isla o sal de ella unos días. Es tiempo para proteger tu salud física y mental. 

¿Para qué son las vacaciones?

1. Las vacaciones son para desconectar: apaga el interruptor del trabajo o de la academia, y enciende el botón de —no me llamen, yo los llamo— (si me da la gana, por supuesto). Saca los pensamientos negativos y los chismes de tu cabeza. Ese es el momento de dar descanso a tu mente, de echar a un lado las cargas emocionales, amarte más y hacer lo que te gusta a tu paso, sea viajando a otro país o quedándote en el tuyo.

Estos días de vacaciones son buenos para dejarte crecer el bigote o la barba, dejarte las “patas pelúas”, pasar los días sin make up, con las greñas por fuera, ponerte ropa estrujada, andar en shorts y en chancletas mete de’o. Todo eso no tiene precio.

Digo, si prefieres acicalarte, perfecto, a veces uno con el ajetreo de trabajo o estudio se abandona, y es tan rico darse cariño en el beauty o el spa de vez en cuando. Hacerse una manicura o pedicura, un buen recorte o color de cabello; en fin, todo lo que te haga sentir bien y verte como deseas.

2. Disfrutar: programa tu mente para sentir emociones positivas. Comparte con gente chévere, prueba y aprende cosas nuevas, descubre espacios hermosos de tu vecindario o de lugares lejanos y saboréalos. Pásala bien, dedícate a ti, es tu momento, es tu vivencia.

Durante las vacaciones, es necesario continuar el buen manejo y control de las enfermedades. Los medicamentos de mantenimiento son esenciales. Llévalos contigo siempre. Pon la alarma de tu smartphone para que te los tomes a la hora indicada sin importar en dónde te encuentres. Protege tu piel y tus ojos de los rayos ultravioleta del sol como te mencioné en la columna del martes pasado. 

Sé que es un reto, pero durante las vacaciones evita los excesos de grasa, azúcar o sal en tu dieta, sigue una sana alimentación como la sugerida en Mi Plato (guía nutricional del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), hidratación constante y evita abusar de bebidas alcohólicas. El punto es que regreses enérgico a tu rutina diaria, no destruido a nivel de tener que internarte en un hospital.

3. Descansar: ¡Ay sí, vegetar! Entre desconectar y disfrutar, guarda tiempo todos los días para descansar. Sí señor, hay que dormir bien durante las vacaciones.

Queridos lectores de Metro, nos vemos al final del verano, que me voy a aplicar el cuento. Por favor, saquen tiempo para darse cariño ustedes y para compartir con su familia o seres queridos. Estamos prestados en esta vida. ¡Feliz verano!

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