De Lúgaro a Yulín

Lea la columna de opinión de Alex Delgado

Por Alex Delgado

Yo creo que Carmen Yulín se colocó en una posición incómoda e insalvable porque el partido (PPD) no es cónsono con sus posturas, no es cónsono con las políticas públicas que ella desea implementar. Yo respeto la posición de Carmen Yulín, pero yo creo que en estos momentos necesitamos personas que no solamente estén pendientes al cálculo electoral, a cuántos votos se ganan y cuántos votos se pierden. Tienen que haber personas dispuestas y con la voluntad de darle una nueva oportunidad a Puerto Rico haciendo algo distinto, cueste lo que cueste aunque no se gane en este momento, aunque sea cuesta arriba. Convencer a un Pueblo, porque esto no es convencer, esto es educación y que la gente rompa con ese molde”, fueron las expresiones de Alexandra Lúgaro en Noti-Uno 630 el pasado martes.

Comencemos por las posturas. La licenciada Lúgaro argumenta que el PPD no es cónsono con las posturas de Cruz. Aunque es un poco general, supongo que se refiere, entre otras cosas, a la línea ideológica de la alcaldesa. ¿Es el Partido Popular una colectividad independentista? ¿Quiere el Partido Popular una ruptura con los Estados Unidos? Si la respuesta es que no, pues una candidata que impulsa la independencia de Puerto Rico no es elegible como candidata a la gobernación del Partido Popular, no es cónsono.

Habla la licenciada Lúgaro que Carmen Yulín es una candidata que solo piensa en el cálculo electoral y que eso no es lo que necesita Puerto Rico en estos momentos, que lo que necesita el país es personas dispuestas a hacer algo distinto, cueste lo que cueste, aunque sea cuesta arriba y/o aunque no se gane. En otras palabras expresa que Cruz no tiene “babilla” para  correr si no es mediante un partido tradicional.

Se pueden tener diferencias con la licenciada Lúgaro en diversos asuntos, no obstante, lo que nadie puede quitarle a la excandidata independiente es que es una mujer valiente, arrojada, firme y articulada, que si no cree en algo, sencillamente lo verbaliza, defiende su posición y pone en práctica lo que dice. El solo hecho de dispararse una candidatura a la gobernación de forma independiente, mantenerla y llegar al final, a conciencia de que son escasas la probabilidades de prevalecer, es algo que no se puede dejar de reconocer. Ahora bien, en este momentos yo entiendo que una segunda candidatura de Lúgaro a la gobernación, sea independiente o por Victoria Ciudadana, no necesariamente va a tener las mismas probabilidades de igualar o superar el apoyo electoral que tuvo en 2016.

Desde que anunció que aspiraba a la gobernación hasta el día de hoy, la candidatura de Carmen Yulín Cruz no ha tenido agarre, al punto de que una persona, desde una oficina sacando muelas y combatiendo caries, sin hablar, le gana cómodamente una primaria interna. Voy más allá, es la candidata a la gobernación que le garantizaría a Ricardo Rosselló el triunfo más cómodo en este momento. Eso dice mucho, en el sentido de que el gobernador Rosselló, por todo lo ocurrido desde el huracán, el escándalo de Keleher, y otras controversias, no está en su mejor momento.

En días recientes, se comen-zó a reseñar el deterioro de la ciudad capital, falta de limpieza, carreteras municipales destrozadas y sin reparar, entre otras. Cuando uno trata  -para dar un balance al análisis- de buscar obras importantes que impacten a la ciudadanía en general, durante los pasdos 6  años, no viene algo a la mente de inmediato. Quizás haya algo, pero por lo menos yo no recuerdo.

Creo que la alcaldesa, polí-ticamente hablando, tiene muchos flancos débiles. No la ven como una persona de palabra (aunque eso es común entre los políticos); es percibida como una figura hipócrita (tras la muerte de Héctor Ferrer y Rafael Hernández Colón), su ideología independentista y el deterioro de San Juan bajo su incumbencia, entre otras cosas, no le ayudan a que su candidatura agarre tracción, repito, en este momento.

A mí no me sorprendería que, si la alcaldesa no encuentra un panorama favorable a su candidatura, en cualquier momento desista de su aspiración, responsabilizando al Partido Popular Democrático y culpándolo de no querer transformarse; que los viejos estilos permean en la colectividad, que está controlado por grandes intereses, etc… cualquier cosa de la que pueda agarrarse para tener una salida “justificada”. El tiempo dirá.

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