El periodismo en algoritmos

Lea la opinión de Mariliana Torres

El periodismo en algoritmos

Todos los medios de comunicación han sido víctimas de los algoritmos. La complejidad del sistema ha ocasionado la dispersión de contenido porque son los algoritmos los que controlan el contenido de las plataformas de las redes sociales. De hecho, Facebook pareció ser mas amigable y cumplir con el fin para el cual fue ideado y categorizó primero la socialización de amigos a los feeds de noticias.

Por lo tanto, las noticias que usualmente los medios de comunicación promocionan durante el día para acaparar audiencia quedan arrinconadas en ese lugar donde es más importante que el primo haya ido al gimnasio que los titulares de última hora de un medio. No estoy exagerando. Usted mismo puede hacer la prueba. Quizá se haya dado cuenta que abre su plataforma y encuentra las mismas historias porque no ha habido tráfico de amigo. Sin embargo, si por ejemplo, una amiga pulula por un feed de los Grammy, entonces sí que la plataforma se llena de comentarios por actualizaciones de ese tema. Para algunos no es agradable ese modo de ver la plataforma, pero para los que controlan los contenidos y manipulan las audiencias, es pan comido. El problema para el periodismo es que ahora todo el mundo habla y publica los mismos temas. Utilizan la plataforma de redes sociales para establecer la agenda de los medios apagando por completo el cerebro de los jefes de información y los productores. El periodismo es mucho más, y cada informador lo sabe, por eso prefiere promocionar la noticia que trabajó durante el día. Todo tiende a indicar que debemos hacernos unos expertos en algoritmos para poder utilizar el contenido a nuestro favor. También los algoritmos están enseñándoles a los medios tradicionales de comunicación que la manera de informar hace tiempo cambió, aunque nos cueste aceptarlo. Es decir, los que gestionan el mercado de la información tienen que aprender los gustos de las audiencias digitales para utilizar los algoritmos como herramienta de comunicación que, a su vez, genere dólares y centavos. La tecnología está complicando los vehículos informativos y el acceder a la información. Tamaña contradicción cuando los medios defienden el acceder a sus contenidos como parte fundamental de la libertad de prensa. Existe la preocupación sobre el comportamiento de las audiencias, pues los usuarios no saben cómo funcionan algunos de los algoritmos que utilizan los medios de comunicación. Igualmente, existe la preocupación sobre cuáles filtros se están utilizando para garantizar la pureza informativa. Me parece que el componente humano debe estar presente en la puesta en vigor de los algoritmos y los contenidos, pues solo el que investigó y redactó puede dar certeza de sus fuentes de información. A mí lo que me preocupa es que estemos gestando esta cultura de periodistas de escritorio que se niegan a salir a la calle porque están acostumbrados al clic. Ello es sumamente peligroso para el periodismo, cuyo valor de investigar en campo es indispensable. Uno puede publicar cualquier información, pero tiene mayor validez si está allí, observó, analizó, preguntó e investigó. Recuerde que los algoritmos no son humanos, así que el componente humano debería estar presente para evitar daños. Aunque ya hay algoritmos para escribir titulares, columnas, preguntas y contenidos de mercadeo de productos, lo cierto es que el algoritmo no tiene sentimientos.  Por lo tanto, al no ser humanos no son responsables del daño. Pero sí lo es el medio o la empresa dueña del algoritmo y quien ordene colocarlos. Considero que navegar con algoritmos es más retador porque no encuentras todas las noticias y depende de tus gustos. Es decir, las noticias te encuentran a ti. No sé ustedes, pero a veces pienso que hay una cámara que todo el tiempo me sigue y me rastrea.