Nuestro compromiso

Lea la opinión del secretario de la Gobernación

Nuestro compromiso

Nos encontramos en la ruta de progreso. El cambio de visión favorecido por el pueblo en las urnas a finales del 2017 trajo consigo el cambio de paradigmas que requieren los tiempos en los que vivimos. El compromiso del gobernador y de los funcionarios electos estriba en cumplir con el Plan para Puerto Rico y el reconocimiento que se hace de los factores y variables en que fueron previstos y atendidos. Entre ellos, la entonces nueva realidad de que seríamos, como somos hoy, la primera administración gubernamental que tendría que trabajar en cumplimiento con los parámetros del estatuto federal conocido como PROMESA y la Junta creada como parte de este.

En preparación para el presente año fiscal y en fiel observancia con la plataforma gubernamental del honorable Ricardo Rosselló Nevares y el liderato legislativo, atendimos con premura y firmeza asuntos medulares para el desarrollo socioeconómico de nuestro archipiélago y para el sustancial control de gastos en la Rama Ejecutiva del Gobierno de Puerto Rico. Asimismo, nos dimos a la tarea de laborar mano a mano con la Junta de Supervisión Fiscal en la confección, discusión y ulterior visto bueno del llamado plan fiscal. Hoy por hoy, nos encontramos en el mismo proceso; una vez más, por segundo año consecutivo, la primera administración en nuestra historia como pueblo que trabaja y aprueba un presupuesto “Base Cero”, trabaja al unísono sus propuestas fiscales, tanto con nuestra Legislatura como con los componentes de la Junta. Lo anterior, mientras se dilucidan importantes asuntos en un proceso judicial que nos hemos visto obligados a enfrentar, como consecuencia de los errores y omisiones de la pasada administración y su terrible efecto en las obligaciones con que, de una u otra forma, ha de llegar el momento de atender.

No debe resultar extraño para nadie que, quienes colocaron a Puerto Rico en esta encrucijada, un día exijan cumplimiento y total obediencia, mientras que al siguiente clamen y demanden un enfrentamiento entre las partes. Tampoco somos ajenos a escuchar lo propio de quienes se alimentan de la controversia. Lo importante es que nuestro pueblo comprende la situación que enfrentamos quienes residimos en cualesquiera de las islas que conforman nuestro terruño. La desigualdad política y el esfuerzo de unos pocos, de llevarnos a la época en la que el colonizado no luchaba por sus derechos, son cosa del pasado para nuestra gente, dentro y fuera de la jurisdicción.

Al momento de escribir estas líneas se esboza un nuevo plan que atiende las recomendaciones recibidas y demuestra nuestro compromiso con los más vulnerables. Una hoja de ruta que nos mantiene, a paso firme, en el camino por el cual alcanzaremos el futuro que anhelamos y merecemos. En mi pueblo natal y en mi ciudad de Bayamón dicen que “lo cortés, no quita lo valiente”, y a todos y todas nos corresponde defender lo que avalamos al elegir un Gobierno y trazar una ruta de manera democrática, con las garantías que ofrece la Constitución y los avances que, en nuestra relación, como parte de la nación, hemos logrado a través de los años.