Excuseros

Así que déjense de excusas porque, no, Héctor, no nos sentimos seguros

Por Armando Valdés

El gobierno de Ricardo Rosselló ha caído en la trampa de las excusas. Lejos de responsabilizarse y asumir con humildad sus desaciertos, buscan la forma de encubrir y de asignarle la culpa a otro. Lo que logran, por poco que sea, lo celebran con bombos y platillos. De los errores solo hablan cuando se les pregunta, y siempre en un intento por salir de su propio enredo, no de atender el mal de fondo. Esta semana nos regalaron varios ejemplos que prueban la existencia, como mínimo, de un patrón, sino de una estrategia concertada.

Comencemos con Héctor Pesquera. Ante una ola de asesinatos que ya ha cobrado una veintena de vidas más que a la misma fecha del año pasado, el supersecretario de la seguridad le dijo a la periodista Maricarmen Rivera, de El Vocero: “El elemento criminal lo hace y no espera. Si buscas otras jurisdicciones, Detroit tuvo 900 el año pasado y son eventos que ocurren. La alternativa son los valores de las personas. Las acciones criminales de las personas, ¿cómo mantenerlas a coto? Tenemos un problema, estamos conscientes. Pero cuando llega el evento, ya es tarde, tenemos que empezar desde antes”.

Así que para el superintendente de la Policía la alternativa son “los valores de las personas”. ¡Chévere! Ciertamente, podemos coincidir en que inculcar valores es importante para remediar los problemas sociales que son factores determinantes en la actividad delictiva. Pero eso es una solución a largo plazo, requiere de un cambio generacional que comienza con la educación de los padres que hoy están criando a sus hijos. Y, más que nada, es una solución que no le toca implantarla al aparato de seguridad del Estado. Él no es el secretario de la Familia ni de Educación. A Pesquera le corresponde asegurarle al ciudadano que está haciendo todo lo posible por combatir la delincuencia, y meterle el mismo miedo al que tira drogas en la calle que al manifestante que protesta en Hato Rey. Levantar las manos resignado y sacar a pasear la excusa de los valores no resuelve nada; solo nos hace saber que el que dirige la Policía no tiene idea de cómo meterle mano al problema.

Para colmo, hacia finales de semana, y viendo que sus expresiones anteriores no habían tenido el resultado esperado, Pesquera nos bajó con otra joyita. A preguntas de Yesenia Torres Figueroa de Noticentro, Pesquera, cual tío cascarrabias, dijo: “Si yo camino solo, yo camino solo. Camino por dondequiera solo. Esta es mi isla, yo camino solo. Entonces, si yo estoy seguro, los demás deben estar seguros”. Irónicamente, estaba rodeado en ese momento por sus escoltas, privilegio al que no tenemos acceso el resto de los mortales de esta isla.

Sigamos entonces con Carlos Contreras. El secretario del Departamento de Transportación dijo en Radio Isla que con la estadidad ya tendríamos los semáforos funcionando en unas 424 intersecciones que están energizadas, pero donde al presente no funcionan las luces que dan tránsito y protegen la vida de miles de conductores y pasajeros. “Esto es parte del estatus de Puerto Rico. Si tuviéramos congresistas con voz y voto en el Congreso, yo te garantizo que sería distinto”, expresó el ingeniero profesional y politólogo aficionado. Nuevamente, el problema con esta excusa es que su trabajo es hacer que funcionen los semáforos, y que se remienden las carreteras, no adelantar la solución del dilema centenario de estatus. Si su mensaje es que hasta que no llegue la estadidad no volveremos a tener una semblanza de normalidad en las carreteras, ¡apaga y vámonos!

Finalmente, Norma Burgos. Luego de que el gobernador pidiera la renuncia del presidente de la Comisión Estatal de Elecciones por participar de un chat partidista y consultar con el PNP decisiones que tomó en su función como juez municipal a cargo del proceso electoral en Moca, la Comisionada del PNP echó para atrás y puso a correr una justificación para las acciones del magistrado. Ya saben cómo es, a ver si la gente se lo cree y se convierte en un talking point para todo el partido. “Entrevisten a jueces que han hecho funciones de presidentes de comisiones locales. Es muy normal, todo el mundo está consultando con diferentes personas”, dijo Burgos según recogió El Nuevo Día.

Pero claro, de normal no tiene nada. Los jueces toman decisiones en procesos públicos y todas las partes tienen el derecho de expresar sus posiciones y oposiciones. Los jueces no consultan en chats privados con solo una parte, ni mucho menos participan, por prohibición constitucional, de grupitos políticos.

Así que déjense de excusas porque, no, Héctor, no nos sentimos seguros. No, Carlos, no queremos esperar por la estadidad para poder cruzar una calle sin poner en peligro nuestras vidas. Y no, Norma, no es normal que en una democracia los jueces actúen como comisarios de barrio.

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