Retrato del Puerto Rico pos-María

Jerohim Ortiz Menchaca nos ofrece un poema de la vida que miles de puertorriqueños estamos viviendo luego del huracán

Retrato del Puerto Rico pos-María

Pasadas las festividades y antes de comenzar a analizar la vorágine de nuestra cotidianidad política, me parece sensato hacer un alto para reconocer lo que atravesamos como pueblo en el año que terminó.

Y es que, nos guste o no, María marcó un antes y después en nuestra historia personal y colectiva. El país aún continúa su lento proceso de recuperación y por eso, en esos días de gran tensión me inspiraba para escribir pensamientos o versos sobre lo que se ha convertido en la nueva normalidad de la mayoría de los puertorriqueños.

Algunos de ellos fueron pensamientos a los que mi hermano Ian le insufló espíritu de poesía. Sin más, esto solo pretende ser una expresión, un retrato, en instancias jocosa, sobre lo que hemos vivido. Estoy seguro de que se sentirán identificados(as).

 

Esta azarosa María

Me dejó sin energía

Solo tengo una linterna

Pero no consigo baterías

———

La ropa esta sucia,

El ‘jamper’ está lleno,

No tengo ropa limpia,

Solo queda estar en cuero

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No tengo comida

Mucho menos agua fría

Un mes comiendo salchichas

Maldita sea María

———

Estaba cocinando

Y el gas me dejó,

Por ahí tengo a Carmela,

Ella nunca me abandonó

———

Aquí en la Edad de Piedra

Escribo estos nostálgicos versos

Para los nietos que aún no tengo

Sepan ustedes, no son cuentos ni mentiras,

Aquí había señal, internet y energía

———

¿Qué haré hoy? María se llevó mi vida

No tengo ventanas, trabajo ni comida

Duermo en el suelo, que triste vida la mía,

Recuerdo que ya no estas, que soledad, que agonía

———

Irma tumbó algunos postes,

María secuestró la luz,

Ahora se acelera el éxodo

Para librarnos de esta cruz

———

Me aborrece la botánica,

Pero necesito una planta,

Su abono es la gasolina

Mala mía por el ruido, necesito la energía

———

Entre muertos y carencias

Mentiras diarias y patrañas

Descubrimos con linterna, velas o planta,

¡Ay bendito! Puerto Rico no se levanta

———

Cuando sea escrita nuestra historia

Esta, sin duda, tendrá que plasmar

Que con heroísmo, solidaridad, gallardía

Tesón, paciencia y gran resiliencia

Fue que Puerto Rico venció a María

 

Ahora si, habiéndome permitido este desahogo renuevo este año con ustedes el voto de hablar con la mayor honestidad y verticalidad sobre los asuntos que nos ocupan semana tras semana. A fin de cuentas, el compromiso es solo uno: al país, la verdad.