100 días sin luz

Lea la opinión de Rafael Lenín López

100 días sin luz

Esa es la realidad hoy de la mayoría de los puertorriqueños. Desde el huracán Irma están completamente a oscuras. Lamentablemente, se trata de un panorama bochornoso porque, aunque ciertamente los fenómenos naturales que nos afectaron fueron sin precedentes y causaron severos daños a nuestra infraestructura, la respuesta oficialista a la emergencia sigue siendo errática.

Se supone que mañana gran parte del país estuviera energizado. A principios de octubre, el gobernador Ricardo Rosselló prometió que, para el 15 de diciembre, el 95 % del país contaría con servicio eléctrico. Nada más lejos de la realidad. La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) no podrá cumplir con esa meta que se vence mañana, como tampoco pudo cumplir con la del 1.o de diciembre.

Esta semana, el director ejecutivo interino de la AEE encabezó un seminario en manejo de emergencias para un contingente de expertos que enviaron compañías eléctricas de Estados Unidos, como parte de los acuerdos de colaboración recientemente firmados. Los expertos se distribuirían en siete regiones para identificar situaciones críticas y resolverlas. La pregunta que se cae de la mata es ¿no se supone que esto pasara hace tiempo? ¿Estas ayudas no se habían prometido desde antes de Irma? Obviamente, la AEE no estaba preparada para atender una crisis como esta y sigue luciendo sin control de la situación. Y me refiero al cuerpo directivo y gerencial de la corporación pública, no a los obreros que andan sin descansar, trabajando bajo presión y tratando de devolverles la normalidad a sus compatriotas.

Muestra de lo errática que sigue siendo la AEE en el manejo de esta emergencia es el discurso que se sigue repitiendo sobre lo retador que es atender esta recuperación dada la situación de que Puerto Rico es una isla y es difícil que llegue la ayuda. Ese argumento lo repitió esta semana Carlos Torres, designado por el gobernador para dirigir el comando de recuperación en la AEE. No hay argumento más insultante a la inteligencia de los puertorriqueños que ese, y resulta peor que a estas alturas se siga escuchando. Parecería que los directivos de la AEE descubrieron la posición geográfica de Puerto Rico hace 100 días. Parecería que descubrieron también que los materiales tienen que llegar por barco. Parecería que descubrieron, además, que por barco las cosas se tardan, pero sobre todo en estas circunstancias.

El cuerpo gerencial de la AEE tiene que dejar de dar excusas, aceptar que ha sido un desastre y redoblar los esfuerzos para prender a Puerto Rico. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, ente que, no por andar en uniformes militares, signifique que no han sido igual de ineficientes, insiste en que la luz quedará restablecida en su totalidad para finales de febrero.

Me parece que el país no aguanta eso. Nuestra economía no tolera ese periodo adicional, sobre todo en momentos en que, precisamente hoy, en el Congreso de los Estados Unidos podría concretarse un huracán peor: el de la reforma contributiva de Trump. Este huracán no tumbará edificios y puentes, pero tiene el potencial de llevarnos a la miseria.