Día de indicadores

Lea la opinión de Rafael Lenín López

Día de indicadores

Hoy, "Viernes Negro" es distinto para Puerto Rico tras el paso del huracán María. Este día, así como los eventos que ocurrieron el miércoles con el "día naranja" para estimular el comercio local y la actividad que se desarrolló ayer durante el Día de Acción de Gracias, serán importantes en el análisis que al final nos proyectará cómo se comportará nuestra economía en el futuro, a mediano y largo plazo tras la devastación que nos dejó el ciclón.

El miércoles el grupo "Empresarios por Puerto Rico" celebró, por segundo año consecutivo, la iniciativa para que los consumidores apoyen lo de aquí. Urgieron a la gente a respaldar, ahora más que nunca, al comerciante local como parte de la inyección económica que necesitamos. Hoy se celebra el famoso "Viernes Negro" con menos negocios abiertos y con tiendas que registran este año menos inventario disponible debido a los problemas ocasionados por María.

Tradicionalmente, este es el día en el que arranca la temporada navideña en todo su esplendor. Es el día en el mucha gente compra los árboles de Navidad para empezar a fiestar y los puertorriqueños hacen el "switch" hacia el jolgorio. Este año todo es distinto. Incluso, el Secretario del DACO, Michael Pierluisi, me dijo el miércoles que la importación de árboles de Navidad se redujo este año. Así que por el momento tendremos menos hasta pinos adornados en nuestras casas.

Ya sabemos cómo están las tiendas y sus dueños. Desde hoy sabremos cómo reaccionará el consumidor puertorriqueño ante la época en la que más se compra y consume, en el momento más crítico y difícil que nos ha tocado vivir a las generaciones presentes.

Un consumidor tímido, como es de esperarse ante las circunstancias personales que los ciudadanos estamos viviendo todos los días en esta isla, tendrá el efecto de desacelerar aun más la economía puertorriqueña. Ello sepultará a muchos negocios o retrasará sus reaperturas, provocando despidos y todos los problemas sociales que eso trae consigo.

Un consumidor agresivo, como ha sido lo usual un día como hoy, le dará un respiro al comercio y a la economía, aunque pudiera suponer un aumento dramático en el endeudamiento individual de muchos que andan sobreviviendo poco a poco.

Necesitamos mesura de todas las partes aquí en Puerto Rico, en estos días en los que el frenesí comercial mundial llega a nuestras costas y amenaza von contagiarnos. Nuestra economía necesita recuperarse pero con comportamientos inteligentes y estratégicos, tanto del sector comercial, el Gobierno y el ciudadano. Como si fuera un paciente en estado crítico, el remedio tiene que ser cauteloso pero directo para tratar de que vuelva a la vida, aunque con un proceso lento de recuperación, de una manera estable. Estas navidades no serán iguales y no podemos forzarlas a que lo sean.