El Grammy Latino lo merecía Juan Pablo Díaz

Lea la opinión de Jaime Torres Torres

El Grammy Latino lo merecía Juan Pablo Díaz

Por: Jaime Torres Torres

Como socio y votante del Latin Grammy, es oportuno aclarar que no siempre se reconoce la excelencia a la hora de premiar los mejores discos del año.

En la categoría de la salsa de la decimoctava edición del Grammy Latino había un lógico y potencial ganador: Juan Pablo Díaz, por su extraordinaria producción "Fase Dos".

Un disco producido con los más sobresalientes músicos y arreglistas de la industria; de un repertorio original ingenioso, de actualidad y singular sensibilidad social; con estrellas como Gilberto Santa Rosa en los coros y de una orquestación soberbia.

Una grabación que honra la salsa con autenticidad y conocimiento absolutos de la tradición. Un proyecto para el bailador en el que un joven sonero honra la expresión magistralmente.

Pero la mayor parte de los votantes del Grammy Latino de seguro no se tomaron la molestia de escuchar "Fase Dos" y pensando en la familiaridad, simpatía y veteranía de Rubén Blades optaron por favorecer su disco "Salsa Big Band", grabado con la orquesta de Roberto Delgado.

Los que saben reconocen que el 'Big Band' fue reforzado con la tecnología midi, además de que la secuencia, en su mayor parte, consiste de canciones previamente grabadas por Rubén, como "La marea", "Claro oscuro" y "Lo pasado no perdona", entre otras.

Blades era finalista en el rubro de la salsa junto a Juan Pablo, Alberto Barros ("Tributo a la Salsa colombiana"), Alaín Pérez ("ADN") e Isidro Infante ("Presenta Cuba y Puerto Rico: un abrazo musical salsero").

Todo parece indicar que disco que se nomine de Blades al Grammy Latino [curioso, pero "Eba say ajá" con Cheo Feliciano no corrió la misma suerte] resulta ganador, aunque no incluya material nuevo, como sucedió con las versiones de sus éxitos en "Tangos" y con "Son de Panamá".

Esta vez, sorprendentemente, Blades también se alzó incluso con el Grammy Latino correspondiente a Mejor Álbum del Año, categoría en la que aparecían como finalistas Juanes, Shakira, Residente, Juanes y otros.

Para los expertos, conocedores y melómanos, empero, el ganador sin el codiciado fonógrafo dorado que otorga la Academia Latina de la Grabación es Juan Pablo Díaz.

Excelencia salsera y originalidad indiscutibles.